Etapa 10 Camino Catalán: de Pueyo de Fañanás a Huesca

Etapa

10

Etapa de Pueyo de Fañanás a Huesca

Dentro de

Duración

04H 30'

Kilómetros

17.3

Dificultad

BAJA

Albergues

1

Información sobre la etapa

Mapa del Camino de Santiago desde Pueyo de Fañanás

Tabla de contenido

La Etapa 10 del Camino Catalán (Camí de Sant Jaume) es la etapa del gran reencuentro urbano: los 17,3 km desde el albergue municipal de Pueyo de Fañanás hasta el albergue Hospital de Peregrinos San Galindo de Huesca atraviesan el corazón de la Hoya de Huesca — el corredor de Fañanás, el municipio de Alcalá del Obispo, las aldeas de Ola y Onda con sus casarones de piedra y sus escudos nobiliarios sobre el dintel, el mirador del Saso con la primera gran panorámica de Huesca en el horizonte — y terminan con el tramo urbano más emocionante del Camino Catalán desde Montserrat: la ermita de Salas (donde una espécula peregrina del siglo XIII encontrada en el lugar atestigua el paso de peregrinos medievales hacia Santiago), el río Isuela, la calle San Lorenzo y la llegada a la catedral gótica de Santa María y el monasterio románico de San Pedro el Viejo — los dos Monumentos Nacionales del casco histórico oscense. «Huesca es la primera gran urbe desde Montserrat»: la frase más contundente de toda la guía del Camino Catalán y la que mejor resume el significado de la etapa 10. El peregrino que llega a Huesca ha completado el primer tercio del Camí de Sant Jaume — las 10 etapas de 230 km desde el monasterio de Montserrat hasta la capital oscense — y tiene ante sí el último tramo del Camino Catalán antes de las gargantas del Prepirineo y el monasterio de San Juan de la Peña. En el camino hacia Huesca, además, un hito visual inevitable: la silueta del castillo-abadía de Montearagón — declarado Monumento Nacional en 1931, fundado por Sancho Ramírez de Aragón entre 1085 y 1089 para conquistar la ciudad musulmana de Wasqa (Huesca) — que el peregrino descubre desde lo alto del Saso (km 10,3) y que domina la llanura de la Hoya de Huesca durante los últimos 7 km de la jornada como el «faro» medieval más poderoso del Camino Catalán oscense. Buen Camino, peregrino.

Ficha Técnica

CampoDetalle
Distancia17,3 km 
Tiempo estimado4 h 30 min a pie 
Dificultad⭐⭐☆☆☆ Baja 
Desnivel acumulado~290 m positivo / ~380 m negativo
Punto más alto~640 m (El Saso, km 10,3)
Punto más bajo~488 m (Huesca, km 17,3)
Servicios en ruta5 puntos (Pueyo de Fañanás km 0; Fañanás km 1,8; Ola km 5,2; Onda km 6,6 fuente + bar; Huesca km 17,3 todos los servicios)
Albergues en ruta1 albergue en Huesca: Hospital de Peregrinos San Galindo, C/ Valentín Gardeta, 34 bajo, Tel. 659 610 623 (Andrés Uros) 
Apta para bicicleta⚠️ Parcialmente — excelente hasta el Saso (km 10,3); el descenso por la Ruta de las Trincheras es impracticable en bici — «los ciclistas tendrán que bajar a pie» 

¿Por qué dificultad baja? La etapa es la más corta de las últimas cuatro jornadas del Camino Catalán oscense — 17,3 km y 4 h 30 min, frente a los 28,6 km de la etapa 9 — y el desnivel positivo de 290 metros se distribuye gradualmente entre el km 0 y el km 10,3 del Saso, sin rampas exigentes. «No presenta dureza alguna, salvo el descenso por la Ruta de las Trincheras»: el único tramo técnicamente exigente de la jornada es el descenso del Saso por la «Ruta de las Trincheras» (km 10,3–11,2), donde «la bajada entraña cierta dificultad, especialmente con agua y barro por el riesgo de resbalones». La llegada a Huesca — la primera ciudad con todos los servicios desde Monzón — garantiza al peregrino la recuperación más completa del Camino Catalán: albergue, hostal, hotel, restaurantes, farmacia, médico y la catedral gótica como recompensa cultural.

Itinerario Paso a Paso

Km 0 — Pueyo de Fañanás / Albergue Municipal / Iglesia Parroquial / Calle junto a la Iglesia / Carretera A-1217 / SALIDA HACIA FAÑANÁS
«Doblamos a mano derecha por la calle que hay junto a la iglesia y salimos a la carretera A-1217. Hay que seguirla por la izquierda hasta Fañanás. Esta población es también del municipio de Alcalá del Obispo, por el que discurrirá más de la mitad del trayecto de esta décima etapa». La salida de Pueyo de Fañanás — desde el albergue municipal, girando a la derecha por la calle junto a la iglesia parroquial hasta la carretera A-1217 — es la más directa de las salidas urbanas del Camino Catalán oscense: el peregrino que completa los últimos metros de la plaza Mayor de Pueyo toma la A-1217 a la izquierda y avanza los 1,1 km hasta el río Guatizalema por el arcén de la carretera comarcal. El municipio de Alcalá del Obispo — el municipio rural de la Hoya de Huesca que integra las aldeas de Pueyo de Fañanás, Fañanás, Ola, Onda y Alcalá del Obispo — es el municipio por el que discurre «más de la mitad del trayecto» de la etapa 10: el corredor del municipio de Alcalá del Obispo ocupa los primeros 9 km de la jornada.

Km 1,1 — Río Guatizalema / Tributario del Alcanadre / Venido desde Sabiñánigo / Iglesia de San Juan Bautista del Siglo XVI / Sobre una Fortificación
«Antes de llegar cruzamos el río Guatizalema, venido desde el municipio de Sabiñánigo y que aporta su caudal al río Alcanadre (Km 1,1). Vemos a continuación el magnífico porte de la iglesia de San Juan Bautista, del siglo XVI y levantada sobre una fortificación». El río Guatizalema del km 1,1 — el río prepirenaico que nace en el municipio de Sabiñánigo (en la canal de Berdún), discurre por la Hoya de Huesca y aporta su caudal al río Alcanadre — es el primer cruce fluvial de la etapa y el que introduce al peregrino en la red hidrológica de la Hoya de Huesca. La iglesia de San Juan Bautista — el templo del siglo XVI «levantada sobre una fortificación» — es la primera muestra de arquitectura renacentista del Camino Catalán en el corredor de Fañanás: la iglesia construida sobre los cimientos de un castillo o torre de defensa medieval del siglo XI–XII, con la sillería del templo renacentista encajada sobre las piedras de la fortaleza original.

Km 1,8 — Fañanás / Avenida de Bureta (Marquesina) / Plaza Mayor / Escudo de Armas de 1781 / «Sería Pecado no Hacer un Alto» / Calle La Paz / Pista Pavimentada entre Viviendas y Huertos
«Dejamos la carretera para entrar en Fañanás por la avenida de Bureta (marquesina), que nos lleva hasta la plaza Mayor. Un escudo de armas datado en 1781 adorna una de las casas (Km 1,8). En la plaza giramos a la izquierda y salimos por la calle La Paz siempre de frente, una pista pavimentada entre viviendas y huertos que revierte en un camino de tierra por el que abandonamos la población». Fañanás — la primera aldea del corredor del municipio de Alcalá del Obispo, con la entrada por la avenida de Bureta (la marquesina de la parada de autobús como referencia visual inconfundible), la plaza Mayor con el escudo de armas de 1781 sobre la fachada de una casa solariega y la salida por la calle La Paz — es la primera parada urbana de la etapa. El escudo de armas de 1781 — el blasón nobiliario en piedra sobre el dintel de la casa solariega de la plaza Mayor de Fañanás, «datado en 1781» — es el testimonio más visible de la nobleza rural de la Hoya de Huesca del siglo XVIII: los escudos sobre los dinteles son el elemento arquitectónico más repetido en las casas solariegas de los pueblos del corredor de Fañanás. La ermita de Bureta — «restaurada en 2001 y heredera de un hospital del siglo XII», visible «a unos 600 metros en línea recta, alejada del camino a la derecha» — es el hospital jacobeo medieval más antiguo de la etapa: el peregrino que divisa la ermita desde la pista al salir de Fañanás está viendo el sucesor del hospital medieval del siglo XII que acogía a los peregrinos medievales del Camí de Sant Jaume en el corredor de Fañanás.

Km 3,2 — ¡ATENCIÓN! Bifurcación / «Salir del Camino por la Izquierda sobre una Costra de Piedra» / «Varias Flechas y una Estaca Mimetizada»
«A 1,4 kilómetros del centro de Fañanás (Km 3,2) ¡atención!, llegamos a una bifurcación. Hay que salir del camino por la izquierda, sobre una costra de piedra cicatrizada por el agua. Varias flechas y una estaca mimetizada ayudan a distinguirla». El km 3,2 — la bifurcación con la «costra de piedra cicatrizada por el agua» y la «estaca mimetizada» de las flechas amarillas — es el punto de mayor riesgo de extravío de la primera mitad de la etapa y el que la guía señala con el «¡atención!» más contundente del trazado: el camino principal continúa de frente visualmente, pero el jacobeo sale a la izquierda por la costra de piedra. GPS activo en el km 3,2 y busca activamente la estaca mimetizada junto a la costra de roca para verificar el giro a la izquierda. La falta de señalización visible en este punto — la estaca «mimetizada» con el terreno — hace del km 3,2 el punto de extravío más documentado de toda la etapa 10.

Km 5,2 — Acequias de Abrisén y del Molino / Carretera A-1219 / Ola / Cruce de Onda
«Esta senda, con algunos charcos de las acequias de Abrisén y del Molino, conduce hasta la carretera A-1219 (Km 5,2), que seguimos a mano derecha poco más de medio kilómetro hasta el cruzamiento de Ola, donde giraremos a la izquierda hacia dicha población, que queda a 700 metros según marca el cartel indicador de la carretera». Las acequias de Abrisén y del Molino del km 3,2–5,2 — las conducciones de riego del corredor de Fañanás que el camino cruza y bordea entre la bifurcación de la costra de piedra y la carretera A-1219 — son los elementos hidrológicos más delicados del tramo: «con algunos charcos de las acequias» en invierno y primavera, el sendero puede tener barro o pequeños riachuelos cruzando el trazado. La carretera A-1219 del km 5,2 — la comarcal de la Hoya de Huesca que el peregrino sigue a la derecha durante «poco más de medio kilómetro» hasta el cruce de Ola — es el primer contacto con el asfalto del Llano de Huesca después del sendero.

Km 6,6 — Onda / Río Botella / «Halo Atemporal» / Parroquial de Santa Cruz (Siglo XVII) / Casarones de Piedra con Escudos / Fuente con Bancos / «Cruz de Ona» / Paridora de Montori
«Tras el río Botella entramos en esta población alcalaína de apenas dos docenas de vecinos. El Camino no pasa por la plaza de la iglesia, pero se puede acceder a ésta bajo un arco. Tiene una fuente y varios bancos perfectos para asestar el primer bocado. Onda desprende un halo atemporal. La parroquial de Santa Cruz es del siglo XVII y abundan los casarones de piedra de siglos pasados con su escudo sobre el dintel (Km 6,6)». Onda — la aldea del municipio de Alcalá del Obispo de «apenas dos docenas de vecinos» con «halo atemporal», el río Botella, la parroquial de Santa Cruz del siglo XVII y los «casarones de piedra de siglos pasados con su escudo sobre el dintel» — es el pueblo más silencioso y más medieval del Camino Catalán en el corredor de Fañanás. «Onda desprende un halo atemporal»: la descripción más poética de la guía del Camino Catalán para un núcleo de población. La fuente junto a la parroquial de Santa Cruz — «fuente y varios bancos perfectos para asestar el primer bocado» — es el punto de agua más accesible del tramo km 3,2–10,3. Al salir de Onda, la «Cruz de Onda» — el crucero histórico a la salida del pueblo — es el último mojón jacobeo antes del ascenso al Saso. La paridora de Montori — «una nave en ladrillo y piedra medio desplomada» — es el último edificio rural del corredor de Fañanás antes de la subida.

Km 10,3 — El Saso / Mirador / Primera Gran Panorámica de Huesca / Torre de Vigilancia Forestal / Castillo de Montearagón «A Mano Derecha»
«Coronamos a continuación el Saso para obtener la primera gran panorámica de Huesca. Hasta el albergue de la capital aún restan 7 kilómetros (Km 10,3). En el cerro hay una torre de vigilancia forestal y se distingue al fondo, a mano derecha, el castillo de Montearagón, fortificación que ordenó construir Sancho Ramírez en 1086 como línea de avance en la conquista de Huesca». El ascenso al Saso — la cima de la sierra baja de la Hoya de Huesca en el km 10,3, con la torre de vigilancia forestal y el primer mirador de la etapa sobre la ciudad — es el momento más emocionante de la jornada: la primera vista de Huesca desde la sierra, con la silueta del castillo de Montearagón a la derecha del horizonte como el mojón visual más poderoso del Camino Catalán oscense. El castillo-abadía de Montearagón — fundado por Sancho Ramírez entre 1085 y 1089 como «bastión de aproximación para controlar el territorio y conquistar la Wasqa musulmana», «declarado Monumento Nacional en 1931» y convertido después en una de las abadías más poderosas del reino, con «un centenar de iglesias, cenobios y propiedades altoaragonesas y navarras» bajo su jurisdicción — es el monumento histórico más visible de la etapa y el que el peregrino descubre desde el Saso al km 10,3. «Cuenta la leyenda que el rey Sancho Ramírez construyó el castillo de Montearagón aprovechando una de las prolongadas temporadas de nieblas de la Hoya de Huesca; y que tras ella, el wali de Wasqa, al verlo, entendió que estaba llamado a dominar la ciudad que él regía»: la leyenda más cinematográfica del Camino Catalán oscense, con el rey aragonés construyendo en la niebla y el gobernador árabe descubriendo la fortaleza al disiparse la niebla.

Km 10,3–11,2 — Ruta de las Trincheras (PR-HU-144) / Trincheras de la Guerra Civil / Galerías Subterráneas / Nidos de Ametralladora / «Caseta Redonda» / Cañada Real
«El Camino de Santiago desciende del Saso por la Ruta de las Trincheras, un carril de pequeño recorrido (PR-HU-144) que debe su nombre a la línea de trincheras de la Guerra Civil con galerías subterráneas y nidos de ametralladora. Continuamos de frente pasando el desvío a Tierz, topónimo procedente del término viario latino, una referencia más al paso de la calzada romana que unía Lleida y Huesca y continuaba a Zaragoza. El terreno más abajo continúa irregular por el paso de torrenteras y nuestro itinerario pasa junto a la caseta redonda, situada a mano izquierda. Un guardaviñas que además de custodiar los cultivos sirvió como punto de peaje de la Cañada Real (Km 11,2)». La Ruta de las Trincheras del km 10,3–11,2 — el sendero PR-HU-144 que desciende el Saso por la línea de trincheras de la Guerra Civil española (1936–1939), con las galerías subterráneas y los nidos de ametralladora excavados en la roca del Saso por las milicias republicanas en defensa de Huesca durante el asedio franquista de 1936–1938 — es el hito histórico más reciente y más dramático de todo el Camino Catalán: el peregrino que desciende por las trincheras del Saso camina literalmente sobre las posiciones defensivas de los soldados republicanos que murieron defendiendo Huesca hace menos de un siglo. El desvío a Tierz — el pueblo cuyo topónimo «procede del término viario latino», una referencia a la tertius lapis (tercer hito de piedra) de la calzada romana Ilerda-Osca — es la última referencia de la calzada romana que el Camino Catalán ha seguido desde el km 18,4 de la etapa 8. La caseta redonda del km 11,2 — el guardaviñas circular de piedra que sirvió como «punto de peaje de la Cañada Real» — es el hito arquitectónico más original del descenso: el único edificio circular del Camino Catalán oscense, construido con sillería de arenisca para el cobro del tributo de paso de la Cañada Real en los siglos XVII–XIX.

Km 15,7 — Ermita de Salas / Río Isuela / Ribera / «Espécula Peregrina del Siglo XIII» / Hípica / Ermita de Salas / Barrio de Salas
«Después de cruzarlo giramos 90° a la izquierda en dirección a la Ermita de Salas. Una estrecha senda recorre la ribera del río (en fin de semana repleta de caminantes) durante un kilómetro y en un punto giramos a la derecha para tomar el camino que lleva a las huertas de Almériz o Salas. A los veinte minutos, pasada una hípica, atravesamos el río y llegamos a la Ermita de Salas. De este lugar procede una espécula peregrina del siglo XIII, una lámina o medalla de plomo a manera de sello que los peregrinos recogían en los lugares que visitaban y que, cosidas en sus vestiduras, acreditaban su paso (Km 15,7)». La ermita de Salas de Huesca del km 15,7 — el santuario de la patrona de Huesca en el barrio de Salas, junto al río Isuela, con la senda de ribera «repleta de caminantes en fin de semana» — es el hito espiritual más cargado de significado jacobeo de la etapa: la espécula peregrina del siglo XIII — «una lámina o medalla de plomo a manera de sello que los peregrinos recogían en los lugares que visitaban y que, cosidas en sus vestiduras, acreditaban su paso» — es el objeto arqueológico más jacobeo del Camino Catalán en la Hoya de Huesca. Una medalla de plomo del siglo XIII como prueba física de que los peregrinos medievales del Camí de Sant Jaume pasaban por la ermita de Salas de Huesca hace 800 años. El río Isuela — el río prepirenaico que nace en la sierra de Gratal, pasa por Huesca y desemboca en el Gállego — es el último cruce fluvial del Camino Catalán antes del casco histórico de Huesca. La senda de ribera del km 14,5–15,7 junto al Isuela — «una estrecha senda que recorre la ribera del río durante un kilómetro» — es el tramo más fresco y más verde de la etapa: la chopera y la vegetación de ribera del Isuela contrastan con la aridez del Saso y el cereal del Llano de Huesca de los km previos.

Km 15,7–17,3 — Barrio de Salas / Calle San Lorenzo / Plaza de la Catedral / Catedral de Santa María / San Pedro el Viejo / Albergue San Galindo
Desde la ermita de Salas, el peregrino entra en el tejido urbano de Huesca por el barrio de Salas — el barrio histórico extramuros donde se asentó la ermita — y avanza por la calle San Lorenzo hasta la plaza de la Catedral, donde la fachada gótica de la catedral de Santa María de Huesca es el primer monumento del casco histórico. El itinerario urbano final pasa junto al monasterio románico de San Pedro el Viejo — el conjunto más importante del románico aragonés de Huesca — antes de llegar al albergue Hospital de Peregrinos San Galindo en la calle Valentín Gardeta, 34 bajo. El albergue San Galindo — gestionado por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huesca — está en las afueras, «a la entrada, a 900 metros del camino y a 700 metros del centro»: el peregrino que llega a Huesca debe ir al albergue primero para el sello y el check-in, y volver después al centro histórico para visitar la catedral y San Pedro el Viejo.

Análisis de Dificultades

La etapa más corta de los últimos cuatro días, con tres retos específicos bien definidos:

  • La bifurcación de la costra de piedra del km 3,2 (el rompepiernas del extravío temprano). «¡Atención! Hay que salir del camino por la izquierda, sobre una costra de piedra cicatrizada por el agua. Varias flechas y una estaca mimetizada ayudan a distinguirla»: el único punto de extravío real de la primera mitad de la etapa, el más temprano y el que el peregrino que no lleva GPS activo puede pasar por alto en los primeros 3 km de la jornada. Norma: GPS activo desde el km 0 hasta el km 5 y busca la estaca mimetizada en el km 3,2.
  • El descenso por la Ruta de las Trincheras (km 10,3–11,2, el rompepiernas técnico). «La bajada entraña cierta dificultad, especialmente con agua y barro por el riesgo de resbalones»: el único tramo técnicamente exigente de la etapa, con el terreno irregular de las trincheras de la Guerra Civil y el riesgo de resbalones en días de lluvia. Bastones recomendados para el descenso. En días secos el descenso es cómodo; en días de lluvia o tras lluvia reciente, la arcilla del Saso se convierte en el suelo más resbaladizo del Camino Catalán oscense. Los ciclistas bajan a pie — obligatoriamente.
  • El tramo de ribera del km 14,5–15,7 junto al río Isuela (el rompepiernas de la orientación final). «Una estrecha senda recorre la ribera del río durante un kilómetro y en un punto giramos a la derecha»: el giro a la derecha en el km 15,5 aproximado — el punto donde el peregrino abandona la senda de ribera para tomar el camino hacia las huertas de Almériz y la ermita de Salas — puede pasar desapercibido en los días de fin de semana cuando la ribera está «repleta de caminantes» y el peregrino confunde a los excursionistas locales con otros peregrinos jacobeos. GPS activo en el km 14,5–15,7 para verificar el giro a la derecha hacia la ermita de Salas.

Consejos de Logística

Agua y comida
La etapa tiene cinco puntos de avituallamiento distribuidos con regularidad:

  • Pueyo de Fañanás (km 0): Albergue municipal. Sin bar confirmado en el pueblo — lleva bocadillo de la tienda de Antillón si pernoctaste en Pueyo de Fañanás y 1,5 litros de agua para los primeros 6,6 km hasta Onda.
  • Fañanás (km 1,8): Plaza Mayor. Sin bar confirmado, pero fuente en el entorno de la plaza.
  • Ola (km 5,2): Cruce de la A-1219 hacia Ola (700 m fuera del trazado). Sin bar confirmado.
  • Onda (km 6,6): Fuente junto a la parroquial de Santa Cruz + bancos para el bocadillo. «Perfectos para asestar el primer bocado»: la parada de agua y bocadillo más recomendada de la primera mitad. Rellena las botellas en Onda para los 10,7 km hasta Huesca.
  • Huesca (km 17,3): Todos los servicios. La comida de llegada, la cena y el día de descanso opcional.

Alojamiento
La etapa tiene un único albergue oficial al final del trazado:

  • Albergue Hospital de Peregrinos San Galindo, Huesca (km 17,3): C/ Valentín Gardeta, 34 bajo, Tel. 659 610 623 (Andrés Uros), E-mail: [email protected]. Propiedad del Ayuntamiento de Huesca, gestionado por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Huesca. «A 900 metros del camino y 700 metros del centro». Reserva previa recomendada — contacta con Andrés Uros el día anterior a la llegada. Alternativas: Hostal El Centro (céntrico, a 500 metros del camino); Hostal Lizana * (casco antiguo, a pie de camino); hoteles de la calle Zaragoza y la plaza Luis López Allué para el peregrino que se toma un día de descanso en Huesca.

Día de descanso en Huesca: Huesca es la primera ciudad con todos los servicios desde Monzón y el punto más indicado para un día de descanso en el Camino Catalán oscense: catedral, San Pedro el Viejo, castillo de Montearagón, farmacia, médico, zapatero, lavandería y los mejores restaurantes de ternasco asado del Camino Catalán. Si llevas la mochila bien equipada pero el cuerpo al límite, este es el momento de parar un día.

¿Es apta para bicigrino?
Parcialmente. El tramo Pueyo de Fañanás–Saso (km 0–10,3) es excelente para bici de montaña o gravel, con la senda del corredor de Fañanás y el ascenso gradual al Saso perfectamente ciclables. El descenso por la Ruta de las Trincheras (km 10,3–11,2) es impracticable en bici — «los ciclistas tendrán que bajar a pie»: 900 metros empujando la bici por la senda irregular de trincheras. Desde el km 11,2, la pista y el asfalto hasta Huesca son perfectamente ciclables. El bicigrino que quiere evitar el tramo a pie puede rodear el Saso por la carretera desde Ola hasta la N-330a y entrar a Huesca por el polígono. Tiempo estimado en bici (con Ruta de las Trincheras): 1 h 20 min – 1 h 45 min.

Patrimonio y Cultura

El Castillo-Abadía de Montearagón: la Fortaleza que Conquistó Huesca

El castillo-abadía de Montearagón — fundado por el rey Sancho Ramírez de Aragón entre 1085 y 1089 como «bastión de aproximación para controlar el territorio y conquistar la ciudad musulmana de Wasqa (Huesca)», «declarado Monumento Nacional en 1931» — es el monumento más visible del Camino Catalán en la Hoya de Huesca y el que se divisa desde el Saso (km 10,3) como primer hito visual de la llegada. La leyenda más famosa del castillo — «el rey Sancho Ramírez lo construyó aprovechando una prolongada temporada de nieblas de la Hoya de Huesca; y que tras ella, el wali de Wasqa, al verlo, entendió que estaba llamado a dominar la ciudad que él regía» — es la narración histórica más evocadora del Camino Catalán. El castillo-abadía llegó a ser «la cabeza de un centenar de iglesias, cenobios y propiedades altoaragonesas y navarras», panteón real donde descansan los cuerpos de Sancho Ramírez y Alfonso I el Batallador. La visita al castillo puede hacerse como desvío desde Huesca: está en Quicena, a 7 km de la capital oscense, con visitas guiadas teatralizadas en temporada alta.

La Ruta de las Trincheras del Saso: la Historia Más Reciente del Camino Catalán
La Ruta de las Trincheras del Saso (PR-HU-144) — la senda de descenso del km 10,3–11,2 «que debe su nombre a la línea de trincheras de la Guerra Civil con galerías subterráneas y nidos de ametralladora» — es el yacimiento patrimonial más reciente del Camino Catalán: las posiciones defensivas de las milicias republicanas que defendieron Huesca durante el asedio franquista de 1936–1938 — uno de los asedios más largos de la Guerra Civil española — excavadas en la roca del Saso y conservadas en el trazado del sendero PR-HU-144. El peregrino que desciende por la Ruta de las Trincheras camina sobre las posiciones donde los soldados de la columna Durruti y las brigadas del POUM defendieron Huesca durante más de dos años. Las «galerías subterráneas y nidos de ametralladora» son visitables como parte del descenso — algunos tramos permiten asomarse a las troneras y los parapetos excavados en la roca.

La Ermita de Salas y la Espécula Peregrina del Siglo XIII
La ermita de Salas de Huesca — el santuario de la patrona de Huesca junto al río Isuela en el barrio histórico extramuros de la ciudad, del km 15,7 — es el monumento jacobeo más antiguo del trayecto urbano de Huesca y el que tiene la prueba arqueológica más directa del paso de los peregrinos medievales: la espécula peregrina del siglo XIII* — «una lámina o medalla de plomo a manera de sello que los peregrinos recogían en los lugares que visitaban y que, cosidas en sus vestiduras, acreditaban su paso» — es el objeto jacobeo más antiguo del Camino Catalán oscense y el que confirma que la ruta Lleida-Huesca-Jaca ya era un camino de peregrinación jacobea en el siglo XIII.

Huesca: la Catedral Gótica de Jaime I y el Románico de San Pedro el Viejo

Huesca — «la primera gran ciudad desde Montserrat» — concentra los dos monumentos más importantes del Camino Catalán oscense en un radio de 400 metros del casco histórico:

La catedral de Santa María de Huesca — «construida entre los siglos XIII y XIV por orden de Jaime I el Conquistador sobre una antigua mezquita», con la fachada gótica coronada con pináculos y el retablo renacentista de alabastro de Damián Forment en el altar mayor — es el monumento más emblemático de la ciudad y el de mayor complejidad artística del Camino Catalán: el retablo de Damián Forment (el mismo escultor del retablo mayor de la Basílica del Pilar de Zaragoza) es «la pieza más valiosa de la catedral» y uno de los mejores ejemplos del Renacimiento aragonés.

El monasterio de San Pedro el Viejo — «construido en el siglo XII, declarado Monumento Nacional en 1885 y uno de los máximos exponentes del románico aragonés», con el claustro románico de capiteles con escenas bíblicas y figuras mitológicas, los arcos de herradura mozárabes y los sepulcros reales de Alfonso I el Batallador y Ramiro II el Monje — es el espacio románico más completo del Camino Catalán oscense y el que el peregrino debe visitar con más tiempo: el claustro románico de San Pedro el Viejo tiene «una portada norte con un magnífico crismón trinitario sujeto por dos ángeles» y los capiteles del claustro están considerados entre los mejores del románico aragonés.

Recomendación gastronómica — El Bocadillo de Longaniza de Onda y el Ternasco al Horno de Huesca

La gastronomía de la etapa tiene dos momentos diferenciados:

El bocadillo de Onda (km 6,6): la fuente con bancos de la parroquial de Santa Cruz de Onda — el punto de descanso más evocador de la primera mitad de la etapa — es el lugar ideal para el bocadillo de la mañana. La longaniza de Huesca — la longaniza de cerdo ibérico del Somontano con el pimentón ahumado DOP Somontano, curada en tripa natural durante 30 días — en pan de hogaza del horno de Antillón es el bocadillo de peregrino más energético del corredor de Fañanás.

La cena en Huesca: el ternasco de Aragón IGP al horno — el cordero lechal de menos de 90 días asado al horno de leña con sal gorda, romero, ajo y aceite de oliva de la DOP Somontano, servido en la cazuela de barro sobre la mesa de madera de los restaurantes del casco histórico oscense — es la cena de recompensa de la décima etapa del Camino Catalán. Los mejores restaurantes para el ternasco de Aragón en Huesca están en la calle Zaragoza y la plaza López Allué: el Restaurante Las Torres, el Mesón de Pepín y la Casa San Marcos son las referencias gastronómicas del ternasco oscense para el peregrino que celebra la llegada a la primera gran ciudad desde Montserrat.

Huesca conquistada. El Saso coronado. Las Trincheras, bajadas. La espécula del siglo XIII, saludada. San Pedro el Viejo, visitado. La catedral de Jaime I, alcanzada. Alma de Peregrino, contigo hasta San Juan de la Peña

Décima etapa del Camino Catalán completada. La calle junto a la iglesia de Pueyo de Fañanás y la A-1217 a la izquierda. El río Guatizalema del km 1,1 y la iglesia de San Juan Bautista del siglo XVI sobre la fortificación medieval. La avenida de Bureta (marquesina) y la plaza Mayor de Fañanás con el escudo de armas de 1781. La ermita de Bureta — heredera de un hospital del siglo XII — divisada a 600 metros a la derecha. El ¡Atención! del km 3,2 y la «estaca mimetizada» sobre la «costra de piedra cicatrizada por el agua». Las acequias de Abrisén y del Molino del km 3,2–5,2. El cruce hacia Ola por la A-1219. El río Botella y la entrada a Onda — «halo atemporal». La parroquial de Santa Cruz del siglo XVII y los casarones de piedra con escudos sobre el dintel. La «Cruz de Onda» y la paridora de Montori — «nave en ladrillo y piedra medio desplomada». El Saso del km 10,3 y la primera gran panorámica de Huesca con el castillo de Montearagón a la derecha. La Ruta de las Trincheras (PR-HU-144) y las galerías subterráneas de la Guerra Civil. La caseta redonda del guardaviñas y la Cañada Real del km 11,2. El desvío a Tierz — topónimo de la calzada romana. La ribera del río Isuela. La ermita de Salas y la espécula peregrina del siglo XIII*. La calle San Lorenzo y la catedral gótica de Jaime I. El claustro románico de San Pedro el Viejo con los sepulcros de Alfonso I el Batallador y Ramiro II el Monje. Y el albergue Hospital de Peregrinos San Galindo con el sello de la décima etapa. Mañana, la Etapa 11 hacia Bolea — el castillo de Loarre, la colegiata de Santa María de Bolea y los primeros contrafuertes del Prepirineo. Si quieres hacer el Camino Catalán con la mochila trasladada sin esfuerzo o con la bici esperándote en Huesca, Alma de Peregrino tiene lo que necesitas:

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«La costra de piedra del km 3,2 y la estaca mimetizada. El halo atemporal de Onda. El Saso coronado — primera gran panorámica de Huesca con el castillo de Montearagón a la derecha. Las trincheras de la Guerra Civil con las galerías subterráneas. La caseta redonda del guardaviñas de la Cañada Real. La ermita de Salas con la espécula peregrina del siglo XIII. El claustro románico de San Pedro el Viejo y los sepulcros reales de Ramiro II el Monje y Alfonso I el Batallador. Y la catedral gótica de Jaime I en el casco histórico de Huesca — la primera gran ciudad desde Montserrat. Décima etapa del Camino Catalán, completada. Bolea y Loarre, mañana. Buen Camino, peregrino.» 🐚

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