Etapa 8 Vía de la Plata: de Almendralejo a Mérida

Etapa

8

Etapa de Almendralejo a Mérida

Dentro de

Duración

06H 40'

Kilómetros

29.6

Dificultad

MEDIA

Albergues

7

Información sobre la etapa

Mapa del Camino de Santiago desde Almendralejo

Tabla de contenido

La Etapa 8 de la Vía de la Plata es, sin discusión, la etapa más emocionante del tramo extremeño: la jornada en la que el peregrino deja la llanura viñera de la Tierra de Barros y llega a Mérida —la Augusta Emerita del Imperio Romano, capital de la Lusitania, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993 y la ciudad con mayor concentración de patrimonio arqueológico romano fuera de Italia—. «Ocho jornadas y 215 kilómetros quedan atrás. ¡Por fin en Mérida!». Con 29,6 km de distancia, terreno «bastante accesible, con terreno llano y caminos bien señalizados» y el punto de llegada más impresionante del jacobeo español —la entrada a Mérida cruzando el Puente Romano sobre el Guadiana, el puente romano más largo del mundo antiguo conservado en uso— esta etapa es la que los peregrinos de la Vía de la Plata llevan soñando desde que vieron el primer mojón frente a la Catedral de Sevilla hace ocho días. La Vía de la Plata fue la calzada romana que unía Hispalis (Sevilla) con Emérita Augusta (Mérida): hoy, en el km 29,6 de esta etapa, el peregrino completa ese mismo trayecto que los soldados y mercaderes romanos hacían hace dos mil años. El Camino de Santiago y la calzada del Imperio coinciden en el mismo punto. Bienvenido a Mérida, peregrino.

Ficha Técnica

CampoDetalle
Distancia29,6 – 31 km
Tiempo estimado7 h – 7 h 30 min a pie
Dificultad⭐⭐☆☆☆ Baja–Media
Desnivel acumulado~210 m positivo / ~295 m negativo
Punto más alto~500 m (inicio, Almendralejo)
Punto más bajo~217 m (Mérida, orilla del Guadiana)
Servicios en ruta3 puntos (Almendralejo al inicio, Torremejía km 14,3, Mérida al final)
Albergues en ruta2 en Almendralejo + 1 en Torremejía + 4 en Mérida
Apta para bicicleta✅ Excelente — terreno llano, caminos rurales y calzada romana recuperada

¿Por qué dificultad baja-media? La etapa «es bastante accesible, con terreno llano y caminos bien señalizados» y «la falta de grandes desniveles hace que sea un tramo cómodo para los caminantes». La dificultad media viene exclusivamente de la longitud —30 km con un punto intermedio en Torremejía (km 14,3) y ningún otro servicio entre este pueblo y Mérida— y de la exposición solar en los campos de girasol y cereal de la segunda mitad. El peregrino que llega aquí con ocho días de camino en las piernas tiene el cuerpo perfectamente adaptado al ritmo de la Plata. La etapa es «tranquila pero extensa» y tiene la mejor recompensa kilométrica de todo el trayecto: por cada kilómetro de desnivel sin drama, el destino te da el Teatro Romano, el Anfiteatro y el Puente sobre el Guadiana.

Itinerario Paso a Paso

Km 0 — Almendralejo / Salida norte / Camino entre viñedos y girasoles
La etapa parte desde el centro de Almendralejo siguiendo las flechas jacobeas en dirección norte entre los últimos viñedos de la Tierra de Barros. La salida de Almendralejo «regresa al trazado oficial de la Vía de la Plata» — la que venía de Villafranca hacia Torremejía en línea recta y que el peregrino había abandonado en el km 32,9 de la etapa anterior para hacer la variante a Almendralejo. «Después de Almendralejo comenzamos a ver las montañas en la distancia a la derecha. Los cultivos también cambian: girasoles y olivos sustituyen a las viñas». El paisaje cambia en los primeros kilómetros desde la salida de Almendralejo: las viñas de Cayetana Blanca de la Tierra de Barros dejan paso a los girasoles amarillos —en verano— y a los campos de cereal —en invierno y primavera— con las primeras estribaciones de la Sierra de San Pedro apareciendo en el horizonte occidental como el primer relieve relevante que el peregrino ve desde los días de la Sierra Norte de Sevilla. Desayuna en Almendralejo antes de salir: Torremejía está a 14,3 km y es el único punto de servicio antes de Mérida.

Km 0–10 — Campos de girasol y cereal / Dehesas dispersas / Sierra de San Pedro al horizonte
Los primeros 10 km de la etapa discurren por pistas de tierra y caminos rurales entre campos de girasol, olivar y cereal de la campiña extremeña «hacia el norte, a través de paisajes de cultivos y dehesas». El paisaje es diferente al de la jornada anterior: menos viña y más cereal, menos Tierra de Barros y más campiña de transición hacia la vega del Guadiana. Las «montañas» que se ven «en la distancia a la derecha» son las estribaciones de la Sierra de San Pedro —un macizo granítico de la Extremadura interior con cotas de hasta 700 metros— que el peregrino de la Vía de la Plata no recorre pero sí tiene como referencia visual durante varios días de camino. Los mojones de la Diputación de Badajoz jalonan el camino con regularidad en este tramo: la señalización es de las mejores del tramo extremeño.

Km 10–14,3 — Aproximación a Torremejía / N-630 a la derecha / Cambio de paisaje
Desde el km 10, el Camino se aproxima a la carretera N-630 —la antigua nacional de Extremadura que el trazado de la Vía de la Plata ha seguido como referencia desde la Etapa 7— y entra en el área periurbana de Torremejía. El paisaje en este tramo cambia hacia un entorno más abierto y más llano: la llanura de la vega alta del Guadiana comenzando a revelarse con sus tierras más fértiles y su humedad relativa más alta que la de la Tierra de Barros. Los primeros cultivos de regadío —campos de maíz o tomate en los meses de verano— empiezan a aparecer a los lados del camino como indicadores de que el peregrino se acerca a la vega del gran río de Extremadura.

Km 14,3 — Torremejía / Albergue Rojo Plata / Único avituallamiento intermedio
Torremejía —un municipio de unos 1.300 habitantes en la vega del Guadiana, a mitad exacta de la etapa— es el único punto de avituallamiento garantizado entre Almendralejo y Mérida. El Albergue Rojo Plata (C/ José de Espronceda 23) es el único albergue del pueblo —«un pequeño y acogedor albergue privado», 18–25 plazas, 16 € con desayuno incluido, abierto todo el año, a 50 metros del Camino— y el bar del Mesón Er Gitano anejo sirve desayunos y cenas a los peregrinos. El propietario Santiago Justo es conocido en la comunidad jacobea de la Plata por su hospitalidad y su servicio de «bolsa pícnic para la siguiente etapa» que regala a los peregrinos que hacen noche en el albergue. Para en Torremejía siempre: bebe agua abundante, come algo sólido y descansa los pies. Los 15,3 km que quedan hasta Mérida son los más llanos de la etapa pero también los de mayor exposición solar si el día está caluroso. Aquí se toma también la decisión de si continuar a Mérida hoy o pernoctar en Torremejía y llegar a la ciudad romana con las piernas descansadas mañana —la opción recomendada por los peregrinos que quieren tener tiempo de visitar el conjunto arqueológico con tranquilidad.

Km 14,3–20 — Vega del Guadiana / Primeros eucaliptos / Terreno más húmedo
Desde Torremejía, el Camino avanza «a través de pastos y campos de cultivo» de la vega del Guadiana en dirección norte hacia Mérida. El terreno cambia perceptiblemente: la tierra roja de la Tierra de Barros deja paso al suelo oscuro y más húmedo de la vega, los eucaliptos y los álamos aparecen en los márgenes de los caminos y la temperatura percibida baja ligeramente gracias a la humedad relativa más alta de la vega. Este tramo —entre Torremejía y los primeros suburbios de Mérida— es el más natural y menos transitado de la segunda mitad de la etapa: campos de cultivo, algún arroyo afluente del Guadiana y el silencio de la llanura extremeña que el peregrino de la Plata ya reconoce como el sonido de casa.

Km 20–26 — Acceso a Mérida / Barrios periféricos / Calzada romana recuperada
El trazado se aproxima a Mérida por su periferia sur. En las inmediaciones de la ciudad, «una intervención arqueológica ha recuperado un espacio de camino romano de 38 metros de longitud por 9,5 de ancho» en la conocida Casa de Campo de Mérida. Este tramo de calzada romana recuperada —con los «miliarios in situ» consolidados y limpios— es el hito arqueológico más directo de toda la etapa antes de la entrada al conjunto monumental de la ciudad: el peregrino que pisa estas losas de granito gris está pisando literalmente la misma calzada que los legionarios romanos del siglo I d.C. usaron para entrar en Emérita Augusta desde el sur. Un escalofrío que ningún otro camino jacobeo de España puede ofrecer.

Km 26–28 — Puente Romano sobre el Albarregas / El arco del triunfo de la llegada
Antes de cruzar el Guadiana, el trazado de la Vía de la Plata cruza el río Albarregas por su puente romano —«su edificación se realizó en época de Augusto, con el fin de salvar las aguas del río Albarregas antes de desembocar en el Guadiana a escasamente unos cientos de metros río abajo. De aquí partía la Vía de la Plata hacia Astorga»—. El Puente Romano sobre el Albarregas —145 metros de longitud, construido en época augustea con arcos de granito sobre pilares de opus caementicium— es el segundo puente romano de Mérida y el que marca la entrada histórica a la ciudad desde el sur por la calzada de la Via de la Plata. El peregrino que cruza este puente en el km 26–27 de la etapa está reproduciendo con sus propios pasos el gesto de entrada a Emérita Augusta que los viajeros del Imperio Romano realizaron durante cuatro siglos.

Km 28 — Puente Romano sobre el Guadiana / El hito más emocionante de la Vía de la Plata
El Puente Romano sobre el Guadiana —con sus 792 metros de longitud y sus 60 arcos de granito sobre el río más caudaloso de la Península Ibérica en Extremadura, construido entre el 25 y el 16 a.C. por orden del general Agripa durante el mandato del Emperador Augusto, el puente romano más largo del mundo antiguo conservado en uso activo— es el hito más emocionante de toda la Vía de la Plata y uno de los monumentos jacobeos más extraordinarios de España. El peregrino que cruza este puente por primera vez —con el Guadiana fluyendo bajo los arcos de granito, la Alcazaba Árabe de Mérida en lo alto de la orilla norte y las aguas del río reflejando la luz de la tarde extremeña— experimenta una emoción que ninguna guía puede describir con justicia y que cada peregrino de la Plata guarda como uno de los momentos más memorables de todo el camino jacobeo. El mojón más emocionante de la Vía de la Plata no es de piedra: es de granito romano y tiene dos mil años.

Km 29,6 — Mérida / Alcazaba / Plaza de España / Albergue
Cruzado el puente, el Camino sube desde la orilla norte del Guadiana hasta la Alcazaba Árabe de Mérida y desde allí hacia la Plaza de España y el albergue del centro histórico. El último mojón oficial de la etapa está en la Plaza de España de Mérida. Peregrino: la Etapa 8 de la Vía de la Plata completada. Ocho jornadas y ~215 km desde Sevilla. La capital romana de Lusitania está a tus pies.

Análisis de Dificultades

La etapa más asequible técnicamente de las últimas cuatro jornadas, con tres factores de atención:

  • La longitud sin servicios intermedios garantizados (30 km, solo Torremejía en km 14,3): el rompepiernas logístico. Entre Almendralejo y Mérida solo hay un punto de avituallamiento garantizado: Torremejía en el km 14,3. Los 15 km restantes desde Torremejía hasta Mérida se hacen sin bar ni tienda. La gestión del agua es fundamental: lleva 2 litros mínimo desde Torremejía (3 litros en verano).
  • La exposición solar en los campos abiertos (km 0–25): el rompepiernas del calor extremeño. «Los cultivos también cambian: girasoles y olivos» sustituyen a las viñas, pero la exposición solar es igual de intensa que en la jornada anterior. El peregrino que lleva ocho días de camino en las piernas tiene la adaptación física hecha pero puede subestimar el calor por confianza excesiva. Sal de Almendralejo antes de las 6:30 en verano y llega a Torremejía antes de las 11:00 para hacer la segunda mitad con el sol más bajo.
  • La tentación de Mérida: el rompepiernas del apresuramiento. El peregrino que sabe que llega a Mérida tiende a acelerar en los últimos kilómetros y llega con las piernas castigadas y sin tiempo de visitar el Teatro Romano con tranquilidad. La estrategia más inteligente: pernoct en Torremejía (km 14,3) y llega a Mérida el día siguiente con las piernas descansadas y todo el día por delante para visitar el conjunto arqueológico sin prisas. El Albergue Rojo Plata de Torremejía tiene solo 18–25 plazas: reserva con antelación.

Consejos de Logística

Agua y comida
La etapa tiene tres puntos de servicio, con el tramo Torremejía–Mérida sin recursos:

  • Almendralejo (km 0): Todos los servicios. Desayuna en Almendralejo y lleva 2 litros de agua mínimo (3 en verano). Lleva también bocadillo para el tramo entre Torremejía y Mérida.
  • Torremejía (km 14,3): Albergue Rojo Plata + Bar Mesón Er Gitano: el único avituallamiento garantizado de la etapa. Come aquí —el bar tiene menú del día para peregrinos— y recarga agua al máximo. Toma también la decisión de si continúas a Mérida hoy o pernoctas en el albergue.
  • Tramo Torremejía–Mérida (km 14,3–29,6): Sin servicios garantizados.
  • Mérida (km 29,6): Todos los servicios de ciudad. Primera ciudad con supermercado grande desde Zafra —aprovecha para reponer material para las siguientes etapas.

Alojamiento
La etapa tiene alojamiento en dos puntos, con la mejor oferta al final:

  • Albergue Rojo Plata (C/ José de Espronceda 23, Torremejía): 18–25 plazas, 16 € con desayuno, todo el año. Reserva imprescindible. El albergue que los peregrinos de la Plata recomiendan para dividir la etapa y llegar a Mérida con tiempo de visitar el conjunto arqueológico.
  • Albergue Municipal de Mérida (C/ Anas, s/n): el albergue de mayor capacidad y mejor situación del centro histórico de Mérida, a 5 minutos del Teatro Romano. El punto de referencia jacobea en la ciudad.
  • Albergue La Flor de Al-Ándalus (Mérida): albergue privado con buenas valoraciones entre los peregrinos de la Plata, con servicio de lavandería y cocina disponible.
  • Hotel Velada Mérida (C/ Santa Julia 1, Mérida): hotel de 4 estrellas en el casco histórico a 200 metros del Teatro Romano, desde 70–95 €. Para el peregrino que quiere celebrar la llegada a Mérida con una noche de cama grande y ducha con presión de agua.
  • Parador Nacional de Mérida (Plaza de la Constitución 3, Mérida): el Parador instalado en el antiguo Convento de los Jesuitas del siglo XVIII, en el centro del casco histórico, desde 110–160 €. Para el peregrino que llegó al Parador de Zafra en la Etapa 6 y quiere seguir la tradición de los Paradores de la Vía de la Plata.

¿Es apta para bicigrino?
Excelente etapa para bicigrinos. «Esta etapa para bicicleta de montaña conecta Mérida con Almendralejo a lo largo de unos 31 km, con un desnivel positivo de 210 metros» —el más bajo de las últimas etapas— en caminos rurales bien consolidados, sin tramos técnicos ni portillas de finca privada. El único tramo a pie obligatorio es el cruce del Puente Romano sobre el Guadiana: la regulación municipal de Mérida puede restringir el acceso en bici al puente en horas punta (consulta la señalización local al llegar). Tiempo estimado en bici: 1 h 30 min – 2 h.

Patrimonio y Cultura

Emérita Augusta: la capital del Imperio Romano en Hispania
Mérida —fundada en el año 25 a.C. por los generales Publio Caricio y Marco Agripa por orden del Emperador Octavio Augusto como capital de la provincia romana de la Lusitania, con el nombre de Augusta Emerita («colonia de soldados veteranos augustos»), declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993— es la ciudad con mayor legado arqueológico romano de la Península Ibérica y el destino histórico más extraordinario del camino jacobeo español. El conjunto arqueológico de Mérida —declarado Conjunto Histórico-Arqueológico en 1973 y Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica— contiene más de quince monumentos romanos de primera magnitud en un perímetro de 4 km²: ninguna otra ciudad de España —ni Tarragona, ni Zaragoza, ni Segovia— tiene esta densidad de patrimonio imperial romano en el espacio urbano activo. El peregrino de la Vía de la Plata que llega a Mérida llega a la misma ciudad que los peregrinos medievales de la Plata llamaban «la ciudad de las maravillas romanas» y que los viajeros ilustrados del siglo XVIII describían como la «Roma de España».

El Teatro Romano de Mérida: el monumento más bello del jacobeo español
El Teatro Romano de Mérida —construido entre el 16 y el 15 a.C. por orden de Marco Vipsanio Agripa, con capacidad para 6.000 espectadores, restaurado en el siglo I d.C. por Adriano y en el siglo II por Constantino, declarado Patrimonio de la Humanidad— es el monumento romano más completo y más hermoso de España y el que ningún peregrino de la Vía de la Plata que llegue a Mérida puede ignorar. La escena del teatro —el scaenae frons, el muro de mármol decorado con columnas de granito y capiteles corintios de mármol blanco en dos órdenes superpuestos— es la imagen más reconocida de Mérida y la más reproducida en las guías de turismo de Extremadura: un telón de arquitectura imperial romana de 17 metros de altura que hace exactamente lo mismo que hacía hace dos mil años, enmarcar la actuación de los actores y proyectar el sonido de la escena hacia el graderío. El Festival de Teatro Clásico de Mérida —celebrado cada julio y agosto en el escenario original del teatro, con el graderío romano como patio de butacas— es el evento cultural más importante de Extremadura y uno de los festivales de teatro clásico más antiguos y más prestigiosos de Europa.

El Anfiteatro Romano: la arena de los gladiadores de Lusitania
El Anfiteatro Romano de Mérida —construido en el año 8 a.C., con capacidad para 15.000 espectadores, parcialmente excavado y restaurado, adosado al Teatro Romano y formando con él el Conjunto Arqueológico del Teatro-Anfiteatro— es el segundo monumento de la visita obligatoria de Mérida. El anfiteatro tiene su arena oval de 64 × 41 metros con las galerías subterráneas de las fieras y los gladiadores accesibles al visitante: el mismo escenario donde se desarrollaban los espectáculos de gladiadores, venationes (combates con fieras) y naumaquias (batallas navales con el anfiteatro inundado de agua) que entretenían a los 50.000 habitantes de la Emerita Augusta del siglo II d.C. La entrada conjunta al Teatro Romano + Anfiteatro + Casa Romana del Anfiteatro cuesta 6,20 € —o puede incluirse en el Pase Conjunto de Monumentos de Mérida de 12 € que da acceso a ocho monumentos del conjunto arqueológico.

El Museo Nacional de Arte Romano: la colección más importante del arte romano de España
El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida —inaugurado en 1986, diseñado por el arquitecto Rafael Moneo en un edificio de ladrillo romano contemporáneo de nave basilical con luz cenital que es una obra maestra de la arquitectura española del siglo XX— es el mejor museo de arte romano de España y uno de los cinco más importantes de Europa occidental. El museo alberga la colección más completa de estatuaria, mosaicos, monedas, joyas, vidrio soplado y pintura mural romana de la Lusitania, incluyendo algunos de los mosaicos más espectaculares del Imperio Romano occidental. La visita al museo —gratuita los sábados a partir de las 14:00 y todo el domingo para todos los visitantes, incluyendo los peregrinos de la Plata— es el complemento intelectual imprescindible de la visita al Teatro y el Anfiteatro: el museo explica lo que los monumentos muestran.

El Puente Romano sobre el Guadiana: el puente más largo del mundo antiguo
El Puente Romano sobre el Guadiana —792 metros de longitud, 60 arcos de granito, construido entre el 25 y el 16 a.C. en época augustea, el puente romano más largo del mundo antiguo conservado en uso activo— es el hito de llegada más emocionante del camino jacobeo español y el monumento que mejor condensa la escala del poder romano en la Hispania del siglo I a.C.. El peregrino que lo cruza en el km 28 de la etapa —con el Guadiana fluyendo bajo los arcos y la Alcazaba Árabe en lo alto de la orilla norte— experimenta la conexión más directa posible con la historia del Imperio: este puente llevó en pie y en uso durante 2.000 años antes de que el peregrino pusiera el pie en él.

El Acueducto de los Milagros: la ingeniería romana más alta de Mérida
El Acueducto de los Milagros —un acueducto romano del siglo I d.C. que conducía el agua desde el embalse de Proserpina hasta la ciudad, con sus pilares de granito y ladrillo de hasta 25 metros de altura, los más altos de cualquier acueducto romano de la Península Ibérica— da nombre al barrio de Mérida donde está ubicado y es el monumento romano más fotogénico de la ciudad después del Teatro. Las cigüeñas que anidan en lo alto de los pilares del acueducto —una imagen tan habitual en Mérida que los habitantes de la ciudad ya no la ven pero que el peregrino que llega por primera vez no puede dejar de fotografiar— son el símbolo vivo más popular de la ciudad romana.

Recomendación gastronómica
La cena en Mérida tiene la oferta gastronómica más completa que el peregrino de la Vía de la Plata ha encontrado desde que salió de Sevilla: una ciudad de 60.000 habitantes con restauración de primer nivel, cocina extremeña en su versión más elaborada y los bares de la Plaza de España y la Zona Centro donde el peregrino puede elegir entre tapas, raciones y menús de restaurante. La recomendación gastronómica de Mérida para el peregrino de la Plata es la caldereta de cordero extremeño: el guiso de cordero de raza Merina de la dehesa extremeña —el cordero cuya lana financió la trashumancia de las cañadas reales durante cinco siglos— cocinado en cazuela de barro con pimiento, tomate, ajo, laurel, comino y vino blanco de Ribera del Guadiana hasta que la carne se deshace del hueso y el caldo toma el color naranja rojizo del pimentón de la Vera. La caldereta de cordero extremeño es el plato más representativo de la cocina tradicional de Mérida y el que los restaurantes del centro histórico —en las calles junto al Teatro Romano y en la Plaza de España— tienen en carta durante todo el año. Para el postre: el pan de Calatrava de la repostería emeritense —un pudin de pan duro remojado con leche, huevo y azúcar caramelizado, cuyos orígenes están en la cocina conventual de la ciudad— y un chupito de aguardiente de orujo extremeño para celebrar la llegada a la segunda Roma del Camino de Santiago. Porque Mérida lo merece.

Mérida conquistada. La segunda Roma del Camino de Santiago, ante ti. Alma de Peregrino, contigo

Ocho etapas de la Vía de la Plata completadas. Sevilla → Guillena → Castilblanco → Almadén → Monesterio → Fuente de Cantos → Zafra → Almendralejo → Mérida: 215 km acumulados desde la Catedral de Sevilla, la calzada romana recuperada en la entrada sur a la ciudad, el Puente Romano sobre el Albarregas, el Puente Romano sobre el Guadiana con 792 metros de arcos imperiales bajo los pies y el Teatro Romano iluminado al atardecer. La Vía de la Plata ha llevado al peregrino desde la catedral gótica más grande del mundo hasta la ciudad romana más importante de Hispania. Quedan 16 etapas y más de 700 km hasta Santiago de Compostela, con Cáceres, Salamanca, Zamora y Galicia por delante. Tanto si quieres completar la Plata a pie como si prefieres pedalear algún tramo o llegar al albergue con la mochila esperándote, Alma de Peregrino tiene lo que necesitas:

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“La calzada romana recuperada en la entrada sur a Mérida. El Puente Romano sobre el Albarregas. Los 792 metros del Puente Romano sobre el Guadiana. El Teatro Romano iluminado al atardecer. Y la caldereta de cordero extremeño en los bares de la Plaza de España. Octava etapa de la Vía de la Plata. La capital romana de Lusitania, conquistada. Buen Camino, peregrino.” 🐚

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