Etapa 4 Camino Portugués: de Santarém a Golegã

Etapa

4

Etapa de Santarém a Golegã

Duración

7H 45'

Kilómetros

30.7

Dificultad

BAJA

Albergues

4

Información sobre la etapa

Mapa del Camino de Santiago desde Santarém

Tabla de contenido

La etapa 4 del Camino Portugués Central es la etapa del caballo lusitano y del Nobel de Literatura: la jornada que lleva al peregrino desde el promontorio gótico de Santarém a través de las llanuras interiores del Ribatejo hasta Golegã —la “Capital do Cavalo Lusitano”, la villa donde la raza equina más noble de Portugal vive en semilibertad en las dehesas entre el Tejo y el río Almonda— pasando por Azinhaga, la pequeña aldea de cal blanca y tejas rojizas donde nació el escritor portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura en 1998 y el mayor novelista de Portugal del siglo XX. Son 27–29 km de una jornada de perfil prácticamente llano sobre el tapiz verde-dorado de las lezírias ribatejanas, con el Tejo acompañando el camino desde la distancia y los caballos lusitanos pastando a ambos lados del sendero en las quintas de cría de Golegã. Es la etapa más “portuguesa” del tramo sur del Camino Portugués: la que mejor resume la identidad cultural, literaria y ecuestre del Ribatejo profundo que el turismo de masas nunca visita pero que el peregrino a pie descubre en cada curva del camino.

Ficha Técnica

DatoDetalle
Distancia27,5–29 km
Desnivel positivo+±55 m (bajada del promontorio de Santarém y algún repecho menor)
Desnivel negativo−±90 m (descenso inicial desde Santarém al llano)
Altitud mínima≈8 m (lezírias del Tejo, tramo central)
Altitud máxima≈95 m (salida del casco histórico de Santarém)
Tiempo estimado6,5–7,5 h a pie / 2,5–3 h en bici
Dificultad⭐⭐☆☆☆ Baja-Media
Servicios en ruta~4 (Santarém, Azinhaga km 16, Golegã km 27–29)

¿Por qué dificultad baja-media? La etapa es la más equilibrada del tramo Lisboa-Golegã: menos larga que la jornada anterior de 33–36 km, prácticamente llana en el 90% del recorrido y con un paisaje de lezíria que el peregrino comienza a conocer y a leer con facilidad. Los factores que elevan la dificultad por encima de lo mínimo son la longitud de 28 km acumulada sobre el llano —que en el calor del Ribatejo en verano puede ser tan exigente como un ascenso de montaña— el hueco de servicios entre Santarém y Azinhaga (16 km sin puntos de agua garantizados en el tramo rural), el descenso inicial del promontorio de Santarém por calles de empedrado irregular que puede resultar doloroso para el peregrino con ampollas en los pies de las tres etapas previas, y la señalización irregular en el tramo Azinhaga–Golegã donde las flechas amarillas pueden brillar por su ausencia en algunos cruces de caminos rurales.

Itinerario Paso a Paso

Km 0 — Santarém (≈95 m): La Bajada del Promontorio
La etapa sale del Albergue de Peregrinos de Santarém —la Casa do Campista en la Rua Afonso de Albuquerque— tomando dirección norte por el casco histórico de la ciudad. Las flechas amarillas bajan desde el alto del promontorio por la Rua Capelo e Ivens y la Rua Serpa Pinto hasta la Porta de Leiria —la puerta norte de la muralla medieval de Santarém, de arco de medio punto con el escudo real portugués labrado en el tímpano— que el peregrino cruza saliendo del recinto amurallado medieval por el único lado que no cae a pico sobre el Tejo.

La bajada desde la Porta de Leiria hasta el llano ribatejano discurre por la Estrada da Levada —una carretera secundaria que desciende suavemente por la ladera norte del promontorio entre olivares y jardines— hasta llegar al nivel de las lezírias. El descenso tiene empedrado en algunos tramos: bastones activos y paso cuidadoso para el peregrino que llega con las rodillas cargadas de los 90 km previos desde Lisboa.

Km 1–5 — Descenso a la Varzea y Entrada en las Lezírias
Tras bajar del promontorio, el Camino alcanza el nivel de la várzea —el término portugués para la llanura aluvial baja del Tejo, que en el Ribatejo designa la zona de cultivo intensivo entre el pie del promontorio y las lezírias propiamente dichas— y se convierte en el paisaje de pistas de tierra y caminos entre cultivos que el peregrino ya conoce de las dos etapas anteriores. Huertas de tomate, campos de milho (maíz) ribatejano y algún olivar bajo puntean los primeros kilómetros de la várzea con los colores y los olores de la agricultura portuguesa de interior.

En este tramo, el Camino pasa junto a los restos de la levada —el canal de derivación de aguas del Tejo que en época medieval abastecía los molinos y huertas de la vega de Santarém— cuyo trazado paralelo al Camino en varios centenares de metros es perfectamente visible desde el sendero como una pequeña depresión lineal entre la vegetación.

Km 5–10 — Vale de Figueira: El Silencio de la Várzea
El Camino avanza por el término municipal de Santarém y luego por el de Cartaxo entre pistas de tierra y caminos rurales a través de Vale de Figueira —parroquia de pocos centenares de habitantes con algún servicio básico en temporada alta— con el horizonte abierto de la várzea ribatejana extendiéndose en todas las direcciones. Vale de Figueira tiene fuente pública junto a la iglesia parroquial: es el único punto de agua garantizado entre Santarém y Azinhaga y el peregrino no debe pasarlo sin revisar el nivel de las cantimploras.

La Iglesia Parroquial de Vale de Figueira —del siglo XVIII, de factura barroca portuguesa modesta con campanario de un solo cuerpo y fachada encalada— tiene sello para la Credencial en horario de culto. Es uno de los sellos jacobeos más discretos del Camino Portugués: el de una iglesia rural del Ribatejo que pocos peregrinos se detienen a buscar y que los que lo tienen en la Credencial conservan como uno de los más auténticos y menos turísticos de toda la ruta.

Km 10–14 — Pistas de Tierra hacia el Muge y el Almonda
Entre Vale de Figueira y Azinhaga, el Camino discurre por el tramo más rural y más tranquilo de la etapa: pistas de tierra compacta entre cultivos de secano y regadío, algún eucaliptal y los primeros pastizales de caballos que anuncian que el peregrino se acerca al territorio equestre de Golegã. Los caballos lusitanos —o Puro Sangue Lusitano (PSL), la raza equina autóctona de Portugal, de origen ibérico prerromano y cuerpo compacto con grupa redondeada, cuello arqueado y extremidades finas— comienzan a aparecer detrás de las vallas de las quintas a lo largo del camino, pastando con la tranquilidad aristocrática de una raza que sabe perfectamente cuánto vale.

En este tramo, el Camino cruza el rio Almonda —el afluente más importante del Tejo en el margen norte del río en el Ribatejo, que nace en la Lagoa de Mira y desemboca en el Tejo junto a Golegã— por un puente de hormigón o tablones según el tramo. El Almonda en este punto tiene la anchura y la tranquilidad de un río de llanura de lecho ancho y corriente lenta: aguas claras entre márgenes de cañaveral y sauces que son un contraste visual refrescante en el paisaje abierto de las lezírias.

Km 15,5–16 — Azinhaga: La Aldea del Nobel
El Camino llega a Azinhaga —aldea de la parroquia de Golegã, de unos 700 habitantes, con sus casas encaladas de cal blanca, sus calles empedradas de basalto negro y sus fachadas con azulejo de color que el visitante descubre sin esperarlo— por un camino de tierra que entra en el núcleo por el norte.

Azinhaga es conocida en todo el mundo literario por ser el lugar natal de José Saramago —el escritor portugués más traducido y más leído del siglo XX, Premio Nobel de Literatura en 1998 y autor de novelas como Memorial do ConventoO Evangelho Segundo Jesus CristoEnsaio sobre a Cegueira y O Homem Duplicado— que nació aquí el 16 de noviembre de 1922 en el seno de una familia campesina ribatejana y que describió la aldea y el paisaje de las lezírias en varios de sus libros con un amor y una precisión que el peregrino reconoce al caminar por sus calles.

El Centro Interpretativo José Saramago de Azinhaga —inaugurado en 2022, centenario del nacimiento del Nobel, en un edificio rehabilitado del centro del pueblo— tiene una exposición permanente sobre la vida y la obra del escritor con fotografías, manuscritos, objetos personales y documentos del archivo familiar. La Casa Natal de José Saramago —la casa donde nació el escritor, en la Rua José Saramago— tiene una placa conmemorativa y está en el camino del centro del pueblo. El Busto de Saramago en la pequeña plaza del pueblo es el punto de fotografía obligatoria del peregrino literario.

Km 17–22 — Pistas entre las Quintas de Caballos y el Tejo
Desde Azinhaga, el Camino retoma las pistas de tierra entre las quintas de cría de caballos lusitanos que pueblan el paisaje de la parroquia de Golegã con una densidad creciente: a ambos lados del sendero, los Puro Sangue Lusitano pastean en grupos detrás de las vallas blancas de madera de las dehesas, con los potros siguiendo a las yeguas y los sementales apartados en corrales propios. En primavera, los potros recién nacidos —de patas largas y torpeza elegante— son el espectáculo más cercano y más emotivo del Camino Portugués: basta detenerse en la valla con una manzana o un puñado de hierba para que los caballos lusitanos —curiosos por naturaleza y acostumbrados a la presencia humana— se acerquen sin miedo.

El Camino pasa por el término de Azinhaga y entra en el municipio de Golegã por una sucesión de pistas de tierra y caminos entre pastizales, con el Almonda visible a veces al este y el Tejo más lejano al oeste. En este tramo, la señalización jacobea puede ser irregular: GPS activo y confirmación de la dirección en cada cruce de caminos.

Km 22–25 — Entrada en el Municipio de Golegã: Las Primeras Quintas
El Camino entra definitivamente en el término municipal de Golegã —uno de los municipios más pequeños de Portugal con solo 5.500 habitantes pero con una densidad de caballos lusitanos por kilómetro cuadrado que ningún otro municipio de Portugal puede igualar— y las quintas de cría se multiplican a ambos lados del camino con sus carteles de las ganaderías más famosas del Ribatejo: Coudelaria VeigaQuinta do BrejoQuinta da Fonte Boa y otras ganaderías que han dado campeones de doma clásica, rejoneo y equitação de trabalho (equitación de trabajo lusitana) a todo el mundo.

Km 25–27,5 — Entrada en Golegã y el Casco Histórico
Las flechas amarillas guían al peregrino a través de los primeros barrios de Golegã —con sus casas bajas encaladas, sus jardines con rosales y sus palmeiras ribatejanas— hasta la Igreja Matriz de Golegã en el centro histórico. Las calles de Golegã en las semanas de la Feira Nacional do Cavalo (primera semana de noviembre) están literalmente ocupadas por caballos lusitanos montados por jinetes en traje ribatejano —casaca, calzón, botines y barrete— que pasean por las calles del centro con la misma normalidad con que en otras ciudades la gente pasea en coche.

Km 27,5–29 — Golegã (≈10 m): Fin de Etapa
Las flechas amarillas conducen al peregrino al Albergue de Peregrinos de Golegã —gestionado por la Câmara Municipal de Golegã, aprox. 20–30 plazas, 8–10 €, apertura estacional de marzo a octubre, teléfono +351 249 979 200— en el centro histórico de la villa. En temporada alta conviene llamar con antelación o tener alternativa en la Pensão Central o en el Hotel Lusitano a pocos metros del albergue.

Mojón sellado. Los caballos lusitanos pastan a 200 metros. El Tejo brilla al atardecer a 3 km. Golegã ha esperado al peregrino durante 28 km de lezírias ribatejanas: merece una tarde entera de exploración antes de la etapa del día siguiente.

Análisis de Dificultades

La etapa 4 es técnicamente la más sencilla del tramo Lisboa-Golegã. Sus dificultades son de naturaleza logística y psicológica:

  • El descenso inicial del promontorio de Santarém (km 0–1,5): el empedrado traicionero:
    Los 90 metros de descenso inicial desde el casco histórico de Santarém al llano ribatejano discurren en parte por calles y caminos de empedrado irregular con pendientes del 6–10%. Para el peregrino que llega a la etapa 4 con las plantas de los pies afectadas por las ampollas de los 90 km previos desde Lisboa, este empedrado puede ser el tramo más doloroso de toda la jornada. Vendaje preventivo de las zonas de presión y bastones activos desde el primer metro del descenso.
  • El hueco de servicios Santarém–Azinhaga (km 0–16): 16 km sin agua garantizada:
    El tramo de 16 km entre la salida de Santarém y la llegada a Azinhaga tiene solo la fuente de Vale de Figueira (km 5–7) como punto de agua confirmado. En verano, con el calor del llano ribatejano, 16 km sin agua accesible pueden ser peligrosos para el peregrino que sale con las cantimploras a medio llenar. 2 litros de agua desde Santarém y recarga obligatoria en Vale de Figueira.
  • El tramo Azinhaga–Golegã (km 16–28): la señalización irregular:
    El tramo final de la etapa entre Azinhaga y Golegã por pistas rurales entre quintas de caballos tiene alguna laguna en la señalización jacobea. Las bifurcaciones de pistas de tierra en el entorno de las ganaderías pueden confundir al peregrino que no lleva GPS activo: en más de un cruce, la flecha amarilla o está ausente o está en un ángulo que no es visible desde el inicio del cruce. GPS activo con la traza descargada en local es la única garantía de llegar a Golegã sin desvíos.
  • El calor del llano ribatejano en verano:
    Como en las etapas anteriores, el calor de la lezíria en julio-agosto puede superar los 38–40 °C al mediodía. Salida antes de las 7:00 h para completar el tramo más largo antes de las 12:00 h.

Consejos de Logística

Agua y comida: la etapa con el hueco más largo entre puntos de agua

  • Santarém (km 0): Todos los servicios. Desayuno obligatorio antes de salir. Llena todas las cantimploras: 2 litros mínimo.
  • Vale de Figueira (km 5–7): Fuente pública junto a la iglesia. Recarga de agua. Sin bar garantizado.
  • Azinhaga (km 15,5–16): Bar-restaurante, tienda y Centro Interpretativo Saramago. Gran parada estratégica. Última reposición antes de Golegã. Come y recarga cantimploras.
  • Tramo Azinhaga–Golegã (km 16–28): Sin servicios garantizados. Llevar 1,5–2 litros de agua desde Azinhaga. En verano, 2,5 litros.
  • Golegã (km 27,5–29): Albergue, pensiones, restaurantes, supermercado y farmacia.

¿Es apta para bicis?
Sí, es la etapa más ciclable del tramo Lisboa-Golegã:

  • El descenso inicial de Santarém tiene empedrado irregular: paso lento y freno controlado.
  • El tramo Vale de Figueira–Azinhaga por pistas de tierra compacta es perfectamente ciclable en mountain bike y gravel. En bicicleta de carretera, la alternativa es la N-3 asfaltada.
  • El tramo Azinhaga–Golegã por pistas entre quintas de caballos es cómodo en mountain bike: tierra compacta sin obstáculos significativos.
  • En bicicleta de montaña o gravel, la etapa puede cubrirse en 2–2,5 horas cómodamente.

Patrimonio y Cultura

Golegã: La Capital del Caballo Lusitano

Golegã es la única ciudad del mundo que puede llamarse con pleno derecho “capital de una raza de caballo”: el Puro Sangue Lusitano —la raza equina más antigua de la Península Ibérica, de origen prehistórico y probablemente descendiente de los caballos ibéricos pintados en las cuevas rupestres del Paleolítico— tiene en Golegã su santuario, su museo y su feria internacional. La relación entre Golegã y el caballo lusitano no es folkórica ni turística: es una relación de siglos de selección genética, de trabajo de campo, de doma clásica y de rejoneo que ha dado al caballo lusitano su morfología actual —subconvexa de cabeza, arqueado de cuello, redondeado de grupa y poderoso de cuartos traseros— y su temperamento de ecuanimidad y docilidad que lo convierte en el caballo de doma más versátil del mundo.

Sus elementos de mayor interés:

  • Igreja Matriz de Golegã (siglo XVI): La Joya Manuelina del Ribatejo:
    La Igreja Matriz de Golegã —construida a finales del siglo XV y principios del XVI en el período manuelino, el estilo arquitectónico nacional portugués que fusiona el gótico tardío con motivos inspirados en los descubrimientos oceánicos y la naturaleza marítima— es el monumento más importante de Golegã y uno de los mejores ejemplos del Estilo Manuelino en el Ribatejo. Su portada principal —de arco ogival con arquivoltas decoradas con motivos de cuerda trenzada, esfera armilar y articulaciones vegetales— es una obra de cantería manuelina de primera calidad que merece una parada larga del peregrino. El interior, de una sola nave con bóveda de crucería, conserva retablos barrocos del siglo XVII y una pila bautismal románica del siglo XII que precede en 400 años a la construcción de la iglesia actual.
  • Museu de Fotografia Carlos Relvas:
    El Museu de Fotografia Carlos Relvas —en el Casa Estúdio Carlos Relvas, un edificio de hierro y cristal de 1875 de inspiración palaciega con una enorme cúpula de vidrio que fue el primer estudio fotográfico de Portugal— es el museo más sorprendente e inesperado que el peregrino puede encontrar en Golegã. Carlos Relvas (1838–1894) fue el primer fotógrafo artístico portugués reconocido internacionalmente: un gentilhombre ribatejano apasionado de la fotografía que construyó en Golegã el estudio fotográfico más avanzado de la Península Ibérica de su tiempo y produjo una obra de retratos, paisajes y fotografía ecuestre de una calidad técnica y artística extraordinaria. El museo conserva la colección completa de placas de cristal y copias fotográficas de Relvas en un edificio declarado Monumento Nacional.
  • Feira Nacional do Cavalo (primera semana de noviembre):
    La Feira Nacional do Cavalo de Golegã —celebrada en la primera semana de noviembre desde el siglo XVII, coincidiendo con la festividad de São Martinho (11 de noviembre)— es la feria de caballos más importante de Portugal y una de las más importantes de Europa: más de 3.000 caballos lusitanos, árabes, PRE (Pura Raza Española) y de otras razas se concentran en Golegã durante una semana en la que la villa cuadruplica su población y las calles del centro se convierten en un paddock de exhibición continua. Los peregrinos que llegan a Golegã en la primera semana de noviembre pueden presenciar desfiles de doma clásica, exhibiciones de rejoneo a caballo, concursos de morfología y la Corrida de Cavalos (carrera de caballos por la calle principal) que es el espectáculo más popular de la feria. El precio de los alojamientos en Golegã durante la feria se multiplica por tres o cuatro: reserva con meses de antelación.
  • Paseo Ecuestre por las Lezírias:
    Varias coudelarias (ganaderías de caballos) del municipio de Golegã ofrecen la posibilidad de realizar un paseo a caballo lusitano por las lezírias del Tejo para grupos de peregrinos: una experiencia de 1–2 horas que permite conocer el paisaje de las lezírias desde la silla de uno de los caballos más nobles del mundo y entender la relación entre el campino ribatejano y su caballo desde dentro.

José Saramago y Azinhaga: La Lezíria como Literatura

La relación entre José Saramago y la lezíria ribatejana no es de mera procedencia geográfica: es una relación de formación literaria profunda que impregna la prosa del escritor con imágenes, ritmos y personajes del Ribatejo que quien ha caminado por estas lezírias reconoce inmediatamente en las páginas de sus novelas. En Pequeñas Memorias (2006) —las memorias de infancia de Saramago—, el escritor describe Azinhaga, el río Almonda, los pájaros de las lezírias, los trabajadores del campo y los animales de las granjas ribatejanas con una precisión sensorial y una emoción contenida que solo es posible cuando el escritor escribe sobre el territorio que lo formó.

La lezíria del Tejo —ese paisaje de inundación, de horizontes infinitos, de agua y barro y cielo enorme— aparece en la obra de Saramago como un territorio de la memoria y de la identidad portuguesa más profunda: el Portugal agrario, pobre y silencioso que el siglo XX dejó atrás pero que el escritor se empeñó en conservar en la literatura como un testimonio de lo que Portugal fue antes de ser lo que es. El peregrino que camina por las pistas de tierra entre Azinhaga y Golegã y lee —o recuerda— Pequeñas Memorias, está caminando literalmente por las páginas de la obra de un Nobel.

Recomendación Gastronómica

La gastronomía de Golegã y del Ribatejo equestre tiene una personalidad propia muy marcada, basada en los productos de la ganadería, la caza y la pesca fluvial:

  • Bife de Atum do Tejo à moda do Ribatejo:
    El atún de río —en realidad el siluro o peixe-gato (Silurus glanis), el pez de agua dulce más grande de Europa que ha colonizado el Tejo desde su introducción en los años 70 y que algunos restaurantes ribatejanos cocinan como si fuera atún— es el ingrediente fluvial más polémico y más sorprendente de la gastronomía del Tejo moderno. Cocinado a la plancha con ajo, limón y coentros (cilantro), tiene una carne blanca, firme y sin espinas que recuerda efectivamente a la del atún mediterráneo. Los restaurantes de Golegã que lo sirven lo presentan como una reinterpretación contemporánea de la cocina fluvial ribatejana.
  • Cozido à Portuguesa com enchidos ribatejanos:
    El cozido à portuguesa —el cocido más completo y más contundente de la gastronomía portuguesa, con morcela, chouriço, farinheira, carne de vaca, tocino, grelos, couve, cenoura y batata cocidos juntos en el mismo puchero— tiene en los restaurantes de Golegã su versión ribatejana: con los enchidos (embutidos) de la chacinería local —especialmente el chouriço de sangue y la morcela de Arruda que se elaboran en las pequenas fabricas del municipio— que le dan un sabor ahumado y especiado que lo distingue de las versiones de otras regiones. Es el plato más contundente y más ribatejano que el peregrino puede pedir en Golegã después de 28 km de lezíria y el que mejor repone las reservas musculares para la etapa del día siguiente.
  • Bola de carne ribatejana:
    La bola de carne —una hogaza de pan de masa de trigo rellena de carne de cerdo guisada con ajos, vinho branco, colorau (pimentón) y laurel, horneada en horno de leña hasta que la corteza queda crujiente y el interior esponjoso y aromático— es el plato de campo más popular del Ribatejo: el que los trabajadores de las lezírias llevaban en la zurrona para el almuerzo en el campo y que hoy los restaurantes de Golegã sirven como ración de tapas o como plato principal. Cortada en rodajas gruesas con la carne caliente en el interior y un hilo de aceite de oliva verde, es el aperitivo más ribatejano que el peregrino puede pedir al llegar a Golegã.
  • Jeropiga do Ribatejo:
    La jeropiga —un vino generoso portuguê de alta graduación (18–20°) obtenido añadiendo aguardiente al mosto sin fermentar, de sabor dulce, intenso y afrutado— es el licor tradicional de las quintas del Ribatejo: la copa que el dueño de la quinta ofrece al visitante al atardecer como gesto de hospitalidad antes de la cena. Los restaurantes de Golegã la sirven como digestivo después de la cena, a temperatura ambiente, en copa pequeña de cristal. Después de 28 km de lezírias ribatejanas y una cena de cozido à portuguesa, la jeropiga del Ribatejo en la terraza de un bar de Golegã con los caballos lusitanos pastando a 200 metros es el final de etapa más perfectamente portugués que el Camino Portugués puede ofrecer.

Los Caballos Lusitanos te Acompañan: Continúa el Camino con Alma de Peregrino

La etapa de hoy te ha llevado desde el promontorio gótico de Santarém a través de las lezírias del Tejo, la aldea natal de José Saramago en Azinhaga, las quintas de caballos lusitanos y el manuelino de la Igreja Matriz de Golegã hasta el corazón ecuestre del Ribatejo profundo. Has completado el tramo Lisboa-Golegã del Camino Portugués Central: 119 km en cuatro etapas de ribera atlántica, lezírias ribatejanas, capital medieval y llanura ecuestre.

Mañana comienza el Ribatejo interior: la Etapa 5, Golegã a Tomar —la etapa del Convento de Cristo templario, el monumento más importante del Camino Portugués en el tramo sur y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Si quieres recorrer el Camino Portugués desde Lisboa hasta Santiago de Compostela con la mochila transferida cada etapa, los alojamientos reservados en todos los puntos de la ruta y el apoyo logístico de quien conoce cada mojón desde el Tejo hasta el Obradoiro:

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Los caballos lusitanos pastan detrás de la valla blanca de la quinta. La jeropiga ribatejana está en la copa. El mojón de Golegã tiene tu sello de hoy. Mañana, el Convento de Cristo de Tomar y los Templarios del Camino Portugués. ¡Bom Caminho, peregrino! 🐚

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