La etapa 22 del Camino Portugués Central es la etapa de la primera Ría: la jornada en la que el Camino asciende desde el valle del río Louro hasta el collado de la Capilla de Santiaguiño de Antas —el punto más alto de la jornada, con las primeras vistas de la Ría de Vigo al norte— y luego desciende sin interrupción durante 7 km hasta el corazón medieval de Redondela, la ciudad de los viaductos ferroviarios del siglo XIX y de las ostras de Arcade: el primer gran paisaje de las Rías Baixas que el peregrino del Camino Portugués lleva esperando desde que cruzó el Miño. Con 15,2 km en la versión más directa —o hasta 16,7 km según la fuente— y dificultad baja con un único repecho relevante, es una etapa amable que tiene en la subida a Santiaguiño su único tramo duro y en la llegada a Redondela bajo los arcos del viaducto Pedro Florani su momento más cinematográficamente espectacular de las jornadas gallegas. El peregrino que lleva 22 etapas acumuladas desde Lisboa —o 2 desde Tui— y que cruza el umbral de la Casa da Torre del Albergue de Redondela con los viaductos al fondo y la Ría de Vigo en el horizonte sabe que, desde aquí, Santiago no es ya un destino sino una certeza: quedan 83 km y tres etapas.
Ficha Técnica
¿Por qué dificultad baja-media? La etapa tiene un perfil que Eroski Consumer resume con precisión: “la subida más exigente de la etapa discurre desde el albergue de Mos hasta la capilla de Santiaguiño”. En números concretos: 140 metros de desnivel positivo en 3 km entre los km 5,5 y 8,5 de asfalto con pendiente media del 7–9% y algún tramo de hasta el 12% en los últimos 500 metros antes de la capilla. El resto de la etapa —tanto el sector inicial de O Porriño a Mos (km 0–5,5) como el sector descendente de Santiaguiño a Redondela (km 8,5–15,2)— transcurre con desniveles moderados o en bajada, sobre firme de asfalto de carretera local y pistas de tierra alternadas. Los factores que añaden un punto de complejidad sobre el “muy baja” son el firme duro de asfalto que domina el 70% del recorrido —generando la fatiga de impacto articular que el peregrino con 22 etapas nota con especial intensidad en rodillas y tobillos— y los cruces frecuentes de la N-550, la carretera nacional que corta el trazado en cuatro puntos distintos entre O Porriño y Redondela con un riesgo de tráfico que ningún peregrino puede ignorar.
Itinerario Paso a Paso
Km 0 — O Porriño (≈80 m): La Salida por los Palacios de Granito Rosa
La etapa comienza en el Albergue de Peregrinos de O Porriño —junto al río Louro— desde donde el peregrino regresa cruzando el paso a nivel hasta la glorieta de la Plaza Central con la Casa Consistorial de Antonio Palacios a la derecha. Desde la glorieta, las flechas amarillas señalan girar a la izquierda por la Calle Ramiranes hasta la glorieta de la N-550 —el límite oficial entre el Concello de O Porriño y el Concello de Mos— donde el Camino cruza de frente y pasa bajo la A-52, la autovía de las Rías Baixas que conecta Vigo con Benavente.
⚠️ El cruce de la N-550 en la salida de O Porriño: el primer punto de atención. La glorieta de la N-550 en el límite entre O Porriño y Mos concentra tráfico de vehículos pesados —camiones del polígono de As Gándaras— en las horas de entrada y salida de turno de los polígonos. Cruza siempre por el paso de peatones señalizado, no en diagonal por la glorieta.
Km 1,5 — Ameiro Longo: La Fuente y la Placa de los Alpinistas
Tras pasar bajo la A-52, el Camino se adentra en Ameiro Longo —lugar de la parroquia de Sanguiñeda, ya en el Concello de Mos— donde el peregrino pasa junto a la Fonte do Chan: una fuente de granito en el margen derecho del camino que es el primer punto de agua potable garantizado de la etapa.
Junto a la fuente, una placa de homenaje a los hermanos Novás —reconocidos alpinistas gallegos que coronaron varios ochomiles y cuya historia de deporte extremo y accidente en los Himalayas el peregrino puede leer en los pocos minutos que la placa requiere— es uno de esos mojones extrajacobeos que el Camino Portugués coloca en sus márgenes para recordar que el esfuerzo de caminar en la montaña conecta a los peregrinos con todos los que han ido más lejos que ellos.
Desde Ameiro Longo, el Camino avanza junto a la marquesina de la parada de autobús y gira para reencontrarse con la N-550: la cruza de nuevo en el punto donde la nueva delimitación oficial señala continuar de frente junto a unas naves industriales por el camiño da Quiringosta en dirección Piñeiro, donde el Camino pasa bajo las vías del tren antes de avanzar por carretera local hasta el primer hito significativo de la etapa.
Km 3,5–5,5 — Veigadaña y el Acceso a Mos: El Primer Albergue del Concello
Por carretera local que salva un riachuelo y ante un cruce en T —donde el Camino continúa por la derecha— las flechas amarillas guían hasta Veigadaña: una pequeña localidad del Concello de Mos que desde marzo de 2015 cuenta con albergue de peregrinos. Es la primera opción de pernocta para el peregrino que llega temprano al Concello de Mos y quiere descansar antes de la subida a Santiaguiño.
Desde Veigadaña, el Camino continúa por carretera local en suave ascenso hasta el núcleo principal del Concello de Mos.
Km 5,5 — Mos (≈280 m): La Iglesia Barroca, el Pazo y el Albergue de la Xunta
El Camino llega al núcleo principal del Concello de Mos —el municipio del interior de las Rías Baixas con 15.000 habitantes entre sus 9 parroquias— ante el conjunto formado por la Igreja Barroca de Santa Eulalia de Mos, el Pazo del siglo XVII y el Albergue de Peregrinos de la Xunta.
La Igreja de Santa Eulalia de Mos —de estilo barroco, con su fachada de granito de dos cuerpos y rosetón central, la espadaña de dos columnas en el remate y el atrio empedrado con su cruceiro dieciochesco— es el primer monumento barroco de calidad del Camino Portugués desde la etapa de Barcelos y el que el peregrino con ojo para la arquitectura religiosa gallega reconoce como el prototipo de la iglesia rural barroca de las Rías Baixas: sobria en decoración, monumental en proporciones, con el granito gris del Baixo Miño como material único.
El Pazo del siglo XVII junto a la iglesia —con su escudo de armas en la fachada y su solana de arcos de granito en el primer piso sobre el patio interior— es el ejemplar de arquitectura civil señorial barroca más interesante del Camino Portugués en la provincia de Pontevedra hasta Pontevedra ciudad: su estado de conservación, bien mantenido por la propiedad privada, preserva los elementos originales del siglo XVII con autenticidad poco frecuente en el patrimonio civil rural de las Rías Baixas.
El Albergue de Peregrinos de la Xunta de Mos —en el propio núcleo, junto a la iglesia— tiene 24 literas a 6–8 €, con los servicios básicos del albergue de la Xunta. Junto a la iglesia, el bar-restaurante de la localidad (cierra los lunes) es el punto de comida caliente de la etapa para el peregrino que llega con hambre de los 5,5 km del sector inicial. Enfrente del albergue, la tienda de Flora —uno de esos comercios de pueblo gallego donde se puede comprar desde bocadillos hasta calcetines— es el último punto de aprovisionamiento garantizado antes del largo tramo Mos-O Muro sin tiendas.
⚠️ Mos: carga aquí agua y comida antes de la subida. El sector Mos-Santiaguiño de Antas (km 5,5–8,5) es el más exigente de la etapa y el que el peregrino debe afrontar bien hidratado y con energía: 3 km de subida de 140 metros de desnivel no admiten empezar con el cantimplora vacío. Llena en la fuente del pueblo y compra en la tienda de Flora si el bocadillo del desayuno ya se comió.
Km 6,1 — Cruceiro Policromado de Os Cabaleiros: El Mojón Más Singular de la Etapa
Desde el núcleo de Mos, el Camino inicia la rampa más exigente de la jornada —el tramo de mayor pendiente de los 15,2 km, con asfalto en subida del 9–12%— y llega al Cruceiro Policromado de Os Cabaleiros del siglo XVIII.
El Cruceiro de Os Cabaleiros es el cruceiro más singular del Camino Portugués en la provincia de Pontevedra: a diferencia de los cruceiros de granito gris sin policromía que dominan el trazado desde Barcelos, este cruceiro del siglo XVIII fue pintado —o repintado en intervención posterior— con colores primarios vivos sobre las figuras esculpidas del fuste y del capitel, y está provisto de dos farolillos de hierro forjado en los brazos de la cruz que en las noches de invierno alumbran el cruce de caminos con la misma función devocional que tenían hace tres siglos. El peregrino que pasa junto al cruceiro en la subida lo hace con las piernas cargadas de la rampa y la vista de los farolillos encendidos al amanecer —si salió temprano de O Porriño— como el primer momento de belleza inesperada de la etapa.
Km 6,1–8,5 — La Subida Final a Santiaguiño de Antas: Los 2 km más Duros
Desde el Cruceiro de Os Cabaleiros, el Camino continúa por carretera local pasando los núcleos dispersos de Os Cabaleiros y A Pereira —donde “una pista de tierra entre robles, pinos y eucaliptos nos reconforta de tanto asfalto pero al que volvemos en breve en el lugar de Inxertado” (km 7,8)— antes de iniciar el tramo final de la subida.
Desde Inxertado, el Camino ataja por una trocha (senda de tierra) que retorna a la carretera a la altura de la Capilla de Santiaguiño de Antas: el punto más alto de la etapa y el primero desde el que el peregrino puede ver, en días despejados, la Ría de Vigo al norte y las primeras islas del Archipiélago de las Cíes en el horizonte atlántico.
Km 8,5 — Capilla de Santiaguiño de Antas (≈420 m): La Cima de la Etapa y la Primera Vista de la Ría de Vigo
El Camino llega a la Capilla de Santiaguiño de Antas —reformada en 2003, con su fachada de granito renovada y su imagen del Santiago Peregrino en el interior— que es el punto más elevado de la jornada y el primero con vista de la Ría de Vigo.
La Capilla de Santiaguiño tiene un bar —el primero desde el bar-restaurante de Mos (km 5,5) y el último antes de O Muro (km 13,8)— que es la parada estratégica más importante de la segunda mitad de la etapa. En el atrio de la capilla hay un cruceiro de granito y una fuente donde el peregrino puede reponer agua antes del largo descenso hasta Redondela.
La vista de la Ría de Vigo desde Santiaguiño —con la ría extendiéndose al norte entre las colinas de Vigo al este y las colinas de las parroquias de Redondela al oeste, las islas Cíes cerrando la desembocadura al fondo en los días más claros y la mancha azul del Atlántico visible más allá de las islas— es el momento visual más emocionante de la etapa y el que mejor justifica los 3 km de subida desde Mos: la primera vez que el peregrino del Camino Portugués ve el océano Atlántico desde tierra firme después de semanas caminando por el interior.
⚠️ El descenso de Santiaguiño: el mayor riesgo para los ciclistas. SantiagoWays advierte con énfasis que “los peregrinos que realicen el Camino Portugués en bicicleta deberán tener mucha precaución en la bajada de O Santiaguiño, ya que se trata de un descenso muy pronunciado que podría jugarnos una mala pasada”. A pie, los bastones son imprescindibles en el descenso para proteger las rodillas de los impactos del asfalto pendiente abajo.
Km 8,5–10,2 — El Descenso a Vilar de Infesta: El Miliario Romano
Cruzando la carretera desde la Capilla de Santiaguiño, el Camino entra en el Concello de Redondela y a tan solo 100 metros del cruce se encuentra el Miliario de Vilar-Guizán-Louredo.
El Miliario de Vilar-Guizán-Louredo —un indicador de distancia romano de la Vía XIX (Per Loca Marítima) que unía Bracara Augusta (Braga) con Asturica Augusta (Astorga) pasando por el litoral atlántico del noroeste ibérico— es el objeto arqueológico más importante del Camino Portugués en el tramo Mos-Redondela y uno de los más significativos de toda la ruta. Su presencia junto al Camino confirma que la ruta por la que hoy camina el peregrino es, literalmente, la misma que los ingenieros militares romanos trazaron hace 2.000 años y que los peregrinos medievales del Camino Portugués adoptaron en el siglo X: el miliario de Vilar es la prueba física de esa continuidad entre la Vía XIX romana, el Camino de Santiago medieval y el Camino Portugués de hoy.
Continuando en descenso, el Camino entra en Vilar de Infesta —la primera parroquia del Concello de Redondela, formada como todas las parroquias gallegas por múltiples lugares dispersos que el peregrino recorre sin saber con certeza dónde empieza o termina cada uno— por la carretera central en ligera bajada, prestando atención al desvío a la izquierda que pasa junto a la Churrasquería Choles (km 10,2).
Km 10,2 — Churrasquería Choles: La Segunda Parada Logística de la Segunda Mitad
El desvío junto a la Churrasquería Choles (km 10,2) es el segundo servicio de la segunda mitad de la etapa —después del bar de Santiaguiño— y el punto donde el peregrino que lleva 10 km en las piernas puede comer algo caliente antes de los últimos 5 km de descenso hasta Redondela. Las flechas amarillas señalan el desvío a la derecha frente al restaurante, por una pista de tierra que conduce a otra asfaltada.
Km 10,2–11,5 — Saxamonde y el Descenso por el Bosque
Desde la Churrasquería Choles, el Camino toma la pista de tierra y, entre pinos, retoma una senda que accede a los dominios de la parroquia de Saxamonde: primero el barrio de Casal do Monte y algo más abajo el barrio de Padrón (km 11,5), que desde octubre de 2016 cuenta con el Albergue O Corisco.
El tramo Churrasquería Choles-Saxamonde-Padrón es el más agradable de la segunda mitad de la etapa: la pista de tierra y la senda entre pinos y robles proporcionan la única sombra garantizada del sector de descenso y el único kilómetro de firme natural de la jornada entre el km 8,5 y el km 13,5. El peregrino que lleva 10 km de asfalto en las suelas agradece este tramo de tierra con la intensidad que solo los peregrinos con pies doloridos conocen.
Km 12,3 — O Souto: La Bajada en Picado
Desde el barrio de Padrón, el Camino cae “en picado” hacia O Souto (km 12,3) —los propios términos de Eroski Consumer describen el carácter del descenso — en el sector más pronunciado del descenso de Santiaguiño: un tramo de asfalto con pendiente del 12–15% donde la gravedad tira hacia Redondela con una intensidad que el peregrino sin bastones nota en los cuádriceps y las rodillas inmediatamente.
Bastones activos y paso muy corto en el descenso a O Souto: los descensos pronunciados de asfalto con mochila cargada son la causa más frecuente de lesiones de rodilla en el Camino Portugués, y O Souto es el tramo de mayor pendiente descendente de las etapas gallegas hasta Pontevedra.
Desde O Souto, el Camino llega fácilmente a la N-550 en O Muro (km 13,8).
Km 13,8 — O Muro: El Último Bar antes de Redondela
O Muro —una localidad de la parroquia de Cedeira, municipio de Redondela, sobre la N-550— tiene un bar junto a la carretera que es el último punto de servicio antes de la entrada en Redondela (km 15,2). El peregrino que llega con sed puede parar aquí antes del tramo final de carretera nacional.
Desde O Muro, el Camino camina 600 metros junto a la N-550 por el arcén derecho y luego la abandona para entrar en Redondela por las calles del barrio de Vilavella.
⚠️ Los 600 metros de la N-550 antes de Redondela: el tramo más peligroso de la etapa. La N-550 en este punto tiene tráfico de vehículos pesados y ligeros a 80–90 km/h con arcén estrecho sin guardarraíl. Fila india, ropa reflectante en condiciones de baja luminosidad y caminar en el borde más exterior del arcén sin detenerse.
Km 15–15,2 — Entrada en Redondela: El Convento y el Viaducto
El Camino entra en Redondela y el primer edificio relevante que el peregrino encuentra es el Convento de Vilavella —una residencia de monjas del siglo XVI, actualmente reconvertida en espacio de eventos y celebraciones— seguido inmediatamente por el paso bajo el Viaducto Pedro Florani.
El cruce bajo el Viaducto Pedro Florani —el primero de los dos grandes viaductos ferroviarios de Redondela, inaugurado en 1876 y catalogado Bien de Interés Cultural— es el mojón de llegada más cinematográfico del Camino Portugués en Galicia: el peregrino pasa literalmente bajo los arcos de granito y hierro de un viaducto del siglo XIX con el rumor del tráfico ferroviario sobre su cabeza, los arcos iluminados por la luz de la tarde y las primeras calles del casco histórico de Redondela ante él.
Desde el viaducto, el Camino recorre la Rúa Pai Crespo para cruzar la Xoán Manuel Pereira (carretera PO-250) y llegar al Albergue de Peregrinos en la Casa da Torre.
Km 15,2 — Redondela (≈25 m): La Casa da Torre y el Final de Etapa
Las flechas amarillas terminan ante la Casa da Torre —una residencia señorial renacentista del siglo XVI habitada por la familia Prego de Montaos, uno de los linajes más influyentes del Bajo Miño en los siglos XVI y XVII, reconvertida en albergue municipal de peregrinos— que es el Albergue de Peregrinos de Redondela.
Albergues en Redondela:
- Albergue Municipal Casa da Torre — Rúa Pai Crespo, Redondela, gestión municipal, precio aprox. 10–12 €.
- Albergue Parroquial Santiago Apóstol — gestión de las Hermanas Franciscanas, con sábanas, duchas y lavadora gratuita, precio reducido, con patio y cocina.
- Albergue O Corisco de Padrón — Barrio de Padrón, km 11,5 del trazado, en caso de querer pernoctar antes de Redondela.
Análisis de Dificultades
La etapa 22 concentra sus dificultades en un solo sector, pero lo hace con claridad suficiente para que el peregrino la gestione sin improvisación:
- La subida Mos-Santiaguiño de Antas (km 5,5–8,5): el único rompepiernas real:
140 metros de desnivel en 3 km de asfalto con pendiente media del 7–9% y picos del 12% en el último kilómetro. Es la dificultad más intensa de la etapa y la única que requiere planificación específica. La buena noticia: a diferencia de la subida de Portela de Tamel (etapa 18) o la de Labruja (etapa 19), la subida a Santiaguiño llega cuando el cuerpo lleva solo 5,5 km de calentamiento —las piernas están más frescas que en cualquier repecho de los últimos días— y la distancia total (3 km) es suficientemente corta para resolverla en 45–50 minutos sin pausa larga. Bastones activos, paso muy corto y café en el bar de Mos antes de empezar la rampa. - El descenso prolongado Santiaguiño-Redondela (km 8,5–15,2): la fatiga articular de la bajada:
7 km de descenso casi continuo desde los 420 metros de Santiaguiño hasta los 25 metros de Redondela, con varios tramos de asfalto de pendiente del 10–15% (especialmente el descenso a O Souto, km 12,3). Los descensos prolongados en asfalto con mochila son la causa más frecuente de lesión de rodilla y de síndrome de la banda iliotibial en el Camino Portugués: bastones activos en ambas manos, peso corporal hacia atrás y paso muy corto en los tramos de mayor pendiente. El peregrino que ha protegido las rodillas en los descensos de Portela de Tamel y de Labruja llega a Redondela sin lesiones; el que las ha ignorado llega con las rodillas inflamadas a dos etapas de Santiago. - Los cruces frecuentes de la N-550 (km 0–1,5, km 13,8–14,5):
La N-550 cruza el trazado del Camino en cuatro puntos distintos entre O Porriño y Redondela. Cada cruce tiene el mismo protocolo: parar, mirar en las dos direcciones y cruzar solo cuando no haya vehículos a la vista. El tramo de 600 metros junto a la N-550 antes de Redondela es el de mayor riesgo: arcén estrecho sin guardarraíl con tráfico rápido a un metro. Ropa reflectante en condiciones de baja luminosidad. - La escasez de servicios en el sector central (km 8,5–13,8):
5,3 km entre el bar de Santiaguiño y el bar de O Muro sin ningún punto de agua ni alimento en el trazado. En días de calor (julio-agosto), el sector Santiaguiño-Saxamonde bajo el sol de la tarde puede ser agotador. Lleva 1,5 litros desde la capilla de Santiaguiño.
Consejos de Logística
Agua y comida: la etapa con distribución concentrada en cuatro puntos bien espaciados
Los servicios de la etapa 22 siguen un patrón razonablemente bien distribuido con dos vacíos logísticos que el peregrino debe gestionar con atención:
- O Porriño (km 0): Todos los servicios. Desayuno completo y llena 1,5 litros. Las panaderías del centro abren antes de las 8:00 h.
- Ameiro Longo (km 1,5): Fonte do Chan con agua potable. Primera recarga si saliste muy temprano.
- Mos (km 5,5): Bar-restaurante (cierra lunes) y tienda de Flora. Gran parada logística antes de la subida. Bocadillo, recarga de agua y compra de provisiones para el tramo central.
- Capilla Santiaguiño de Antas (km 8,5): Bar y fuente en el atrio. Parada de recuperación después del rompepiernas. Recarga de agua obligatoria para los 5,3 km sin servicios siguientes.
- Churrasquería Choles (km 10,2): Restaurante junto al desvío. Comida caliente si el peregrino llega entre las 12:00 y las 15:00 h.
- O Muro (km 13,8): Bar junto a la N-550. Último servicio antes de Redondela.
- Redondela (km 15,2): Todos los servicios: albergues, supermercados, farmacias, cajeros, restaurantes y el mejor marisco de las Rías Baixas del Camino Portugués.
⚠️ El bar de la Churrasquería Choles es el secreto mejor guardado del sector de descenso. A km 10,2, con el descenso más pronunciado (O Souto) todavía por delante, la parada en Choles —con sus pollos a la brasa, sus empanadas de marisco y su Ribeiro frío— es la que el peregrino hambriento de la segunda mitad de la etapa recuerda con más cariño en los días siguientes.
⚠️ Reserva en los albergues de Redondela en temporada alta. Redondela es el punto de convergencia del Camino Portugués Central y del Camino Portugués de la Costa —que se une aquí al Central procedente de Vigo— lo que duplica el flujo de peregrinos en los albergues del casco histórico. En julio y agosto, el Albergue Municipal y el Albergue Parroquial se llenan antes de las 14:00 h. Llama o reserva online la mañana de salida de O Porriño.
¿Es apta para bicis?
Sí, con las precauciones del descenso:
- El sector O Porriño-Mos (km 0–5,5) es perfectamente ciclable por asfalto.
- La subida Mos-Santiaguiño (km 5,5–8,5) requiere cambios de montaña en mountain bike o gravel; en bicicleta de carretera puede ser necesario empujar a mano en el tramo final.
- El descenso Santiaguiño-Redondela (km 8,5–15,2) es el tramo técnicamente más exigente para el ciclista: SantiagoWays advierte con énfasis que “se trata de un descenso muy pronunciado que podría jugarnos una mala pasada”. Frena con las dos manos, peso muy atrás y velocidad muy moderada especialmente en el descenso a O Souto (km 12,3). Los tramos de pista de tierra en Saxamonde son excelentes para mountain bike pero requieren control en las raíces y los cantos.
- La llegada a Redondela por la Rúa Pai Crespo es perfectamente ciclable por asfalto.
- En bicicleta de trekking o gravel, la etapa se completa en 1 h 30 min–2 h.
Patrimonio y Cultura
Redondela: La Ciudad de los Viaductos y la Ría de Vigo
Redondela —municipio de la provincia de Pontevedra, con 30.000 habitantes, capital del municipio homónimo en el extremo nordeste de la Ría de Vigo— tiene en sus dos viaductos ferroviarios del siglo XIX los monumentos de ingeniería más espectaculares del Camino Portugués en Galicia y los que el peregrino identifica en el horizonte desde kilómetros antes de la llegada.
Sus monumentos y puntos de interés principales:
- Viaducto Pedro Florani (1876): Bien de Interés Cultural:
El Viaducto Pedro Florani —inaugurado en 1876, de 315 metros de longitud y 33 metros de altura máxima sobre la carretera de Redondela, con sus arcos de granito de estilo neorrománico que el ingeniero de la línea Vigo-Pontevedra diseñó integrando la estética historicista con la función estructural— es el viaducto más antiguo y más fotografiado de Redondela y el que el peregrino cruza literalmente por debajo en la llegada al casco histórico. Catalogado Bien de Interés Cultural por la Xunta de Galicia, el Florani es la imagen más reconocible de Redondela en toda la iconografía del Camino Portugués: la fotografía del peregrino bajo los arcos es la más reproducida en las redes sociales jacobeas después de la foto del Obradoiro. - Viaducto de Pontevedra (1884): El Grande:
El Viaducto de Pontevedra —inaugurado en 1884, de 540 metros de longitud y hasta 50 metros de altura sobre la depresión de la Ría, con sus 20 arcos de granito y hierro fundido que cruzan el valle transversalmente al eje de la Ría de Vigo— es el viaducto más grande de Redondela y el de mayor impacto visual desde la Plaza de Ribadavia. Sus proporciones —más de 500 metros de estructura elevada sobre el tejido urbano de Redondela— son las de un monumento que la ciudad solo podría tener si la historia ferroviaria del siglo XIX hubiera decidido pasar exactamente por aquí, y decidió hacerlo. - Casa da Torre (siglo XVI): El Albergue más Histórico de Galicia:
La Casa da Torre —residencia señorial renacentista construida en el siglo XVI por la familia Prego de Montaos, con su torre de tres cuerpos que da nombre al edificio, su escudo de armas en la fachada y su solana de arcos de granito en el primer piso— es el albergue con más historia y más carácter patricio del Camino Portugués entre Tui y Santiago. El peregrino que duerme en sus literas bajo los techos del siglo XVI está, literalmente, en el interior de un monumento renacentista de la provincia de Pontevedra: pocos albergues de Santiago pueden presumir de tanto contexto histórico por litera. - Convento de Vilavella (siglo XVI):
El Convento de Vilavella —fundado en el siglo XVI como residencia de monjas, suprimido con la desamortización del siglo XIX y actualmente reconvertido en espacio de eventos privados— tiene en su fachada de cantería y su patio interior los elementos arquitectónicos más representativos del renacimiento conventual gallego del siglo XVI, en la misma escuela constructiva que los conventos de Pontevedra y Tui. - Iglesia de Santiago de Redondela:
La Iglesia de Santiago de Redondela —cuyo origen se remonta a la consagración por el poderoso arzobispo compostelano Diego Gelmírez en 1114, reedificada en el siglo XV sobre esa construcción románica anterior y reformada en el XVI hasta la forma gótico-tardía actual que conserva— está situada en el punto más elevado del casco histórico, en pleno Camino de Santiago. Su interior —de nave única cubierta con bóveda de crucería, cabecera poligonal y dos capillas laterales de planta cuadrada— guarda en la sacristía el escudo de Redondela con sus vieiras al revés: el emblema jacobeo que distingue el escudo municipal de todos los demás de la provincia y que el peregrino puede ver labrado en granito sobre la portada. Es el templo que da la Compostela espiritual antes de que la catedral de Santiago dé la oficial: el primero de los Santiago del Camino gallego. - Museo Massó y la Chimenea Regojo:
El Museo Massó —antiguo almacén de la fábrica de conservas de la familia Massó, la empresa conservera gallega más importante del siglo XX— alberga la colección etnográfica y de historia industrial del mar más completa de las Rías Baixas. A pocos metros, la Chimenea Regojo —el único vestigio en pie de la antigua fábrica de camisas de Redondela, famosa por haber producido la Camisa Dalí que el pintor surrealista usó en algunas de sus apariciones públicas y que encargó expresamente a la fábrica redondelana— es el monumento industrial más sorprendente del casco histórico y el que mejor ilustra el pasado manufacturero de una ciudad que en el siglo XX fue simultáneamente capital del marisco gallego y del textil de lujo. - Parque de O Castro y el Monte Cabeiro:
El Parque de O Castro —en la ladera norte del casco histórico, sobre el monte Cabeiro, con sus restos de un asentamiento castreño prerromano y sus vistas sobre la Ría de Vigo— es el mirador natural más elevado de Redondela y el que el peregrino que llega con energía en la tarde puede subir en 20 minutos desde el albergue para ver la ría completa antes de la cena. - Fuente de Santiago:
La Fuente de Santiago —situada en el casco histórico, erigida sobre un antiguo relieve del Apóstol donde antiguamente se lavaba el pescado que bajaba de los barcos de la ría— es el mojón devocional más antiguo del centro urbano de Redondela y el que conecta la devoción jacobea de la ciudad con su historia económica de pescadores y marineros de la ría.
La Parroquia de Arcade: La Capital Mundial de la Ostra Atlántica
A 4 km al norte de Redondela por la orilla de la ría —y en el trazado de la próxima etapa hacia Pontevedra— se encuentra Arcade (parroquia de Soutomaior): la capital europea de la ostra atlántica y el destino gastronómico más exclusivo del Camino Portugués en Galicia.
El fondo de la Ría de Vigo —donde el río Verdugo desemboca en la ría justo en el punto de Arcade, aportando el fitoplancton rico en nutrientes que alimenta las ostras de las bateas y de los bancos naturales— es el hábitat de cultivo de la Ostra del Atlántico (Ostrea edulis) más valorado de Europa: su sabor a mar profundo, su textura firme y carnosa y su yodo intenso son producto directo de la calidad excepcional de las aguas del interior de la Ría de Vigo en este punto. La Fiesta de la Ostra de Arcade —celebrada el primer fin de semana de abril— es la cita gastronómica más multitudinaria del Camino Portugués en Galicia, con degustaciones, concursos de apertura y marisquerías en la orilla de la ría que sirven ostras directamente de la batea a la mesa.
El peregrino que llega a Redondela en la tarde de la etapa 22 y que no quiere esperar a pasar por Arcade en la próxima jornada puede pedir ostras de Arcade en los restaurantes del casco histórico de Redondela: Casa Pinales (especialidad en pescados, mariscos y arroces con vistas al mar) y Casa Rei (gastronomía gallega tradicional con cocina innovadora) son las referencias del pescado y el marisco en la plaza de Redondela.
Recomendación Gastronómica: La Mesa Completa del Peregrino en Redondela
La primera gran noche de marisco gallego del Camino Portugués espera en Redondela, con una oferta que el peregrino que llega desde Lisboa o desde Porto lleva etapas anticipando:
- Ostras de Arcade al Natural con Limón:
La ostra de Arcade —servida directamente sobre su concha con solo unas gotas de limón, sin ninguna otra elaboración que oculte su sabor a mar— es el aperitivo del peregrino en Redondela. Una docena de ostras de Arcade al natural en la terraza de un restaurante del casco histórico con un vaso de Albariño frío es la mejor manera de celebrar la llegada a la Ría de Vigo: los 15 segundos que tarda el peregrino en sorber la primera ostra de Arcade, con su yodo atlántico y su agua de ría en el paladar, son los 15 segundos que justifican todos los kilómetros desde Lisboa. - Pulpo á Feira con Cachelos de Patata Agria:
El pulpo á feira —el pulpo cocido en caldera de cobre, cortado en rodajas con tijera sobre tabla de madera y aliñado en el momento con aceite de oliva virgen extra, pimentón de La Vera (dulce y picante mezclados) y sal gruesa marina, servido sobre una cama de cachelos (patatas cocidas con piel) acompañadas de pan de maíz— es la receta gallega más universal y la que los restaurantes de Redondela sirven con pulpo de las rías del litoral atlántico gallego pescado en la misma semana. Un pulpo de 2,5 kg de las Rías Baixas, perfectamente cocido hasta el punto exacto de firmeza sin dureza, con el pimentón ahumado recién molido y el aceite de oliva gallego brillando sobre las rodajas: es la cena del peregrino que llega a Redondela con hambre de Galicia. - Empanada de Xoubas (Sardinillas) de Millo:
La empanada de xoubas de millo —la empanada elaborada con masa de harina de maíz gallego (millo) rellena de sardinillas (xoubas) en escabeche de aceite, cebolla pochada, tomate y pimiento verde, horneada hasta la corteza dorada del maíz— es la empanada más tradicional de Redondela y la que los restaurantes del casco histórico elaboran con las sardinillas de la ría de la semana. Su masa de maíz —más densa y más húmeda que la empanada de trigo, con el sabor del millo gallego que el peregrino ya conoce de los panes de Coímbra y Barcelos— es el elemento que distingue la empanada gallega de la portuguesa y el que mejor ilustra la continuidad cultural gastronómica del noroeste ibérico a ambos lados del Miño. - Tarta de Santiago con Azúcar Glasé:
La Tarta de Santiago —la tarta de almendra molida con azúcar, huevos y ralladura de limón sin harina, con la Cruz de Santiago dibujada en azúcar glasé sobre la superficie tostada— es el postre del peregrino que está a tres etapas de Santiago y que empieza a anticipar la llegada con cada bocado. Las pastelerías del casco histórico de Redondela elaboran la Tarta de Santiago con almendra de Valencia molida en el momento: su textura húmeda y su sabor a almendra tostada con el cítrico del limón es el postre más jacobeo y más geográficamente específico del Camino Portugués desde las jesuítas de Coímbra. - Ribeiro D.O. Ourense:
El vino Ribeiro —de la Denominación de Origen Ribeiro (Ourense), elaborado con las variedades autóctonas Treixadura, Torrontés y Lado en el valle del Avia— es el vino blanco gallego que los restaurantes más tradicionales de Redondela sirven en jarro de barro en lugar de copa de cristal, siguiendo la costumbre tabernaria gallega más antigua. Su color amarillo pálido con reflejos verdosos, sus aromas florales de flor de manzano y su acidez viva y refrescante lo convierten en el maridaje perfecto para las ostras y el pulpo: el Ribeiro en jarro de barro es la expresión más auténtica de la cultura vinícola de la Galicia interior que el Camino Portugués pone en la mesa del peregrino en su primera gran noche gallega.
Redondela es ya la Recta Final: Santiago con Alma de Peregrino
La etapa de hoy te ha llevado desde la glorieta de Antonio Palacios en O Porriño por la Fonte do Chan de Ameiro Longo, bajo la A-52, junto a la placa de los hermanos Novás, por los barrios de Veigadaña y Mos ante la Igreja Barroca de Santa Eulalia y el Pazo del XVII, junto al Cruceiro Policromado de Os Cabaleiros con sus farolillos de hierro, por la rampa de Os Cabaleiros y A Pereira, hasta la Capilla de Santiaguiño de Antas en los 420 metros con la primera vista de la Ría de Vigo, ante el Miliario Romano de la Vía XIX a los pies de Santiaguiño, por Vilar de Infesta y la Churrasquería Choles, entre los pinos de Saxamonde, por el descenso a O Souto, hasta el bar de O Muro y los 600 metros de la N-550, bajo el arco del Viaducto Pedro Florani y hasta la Casa da Torre del Albergue de Redondela. Han sido 15,2 km —la primera gran etapa de las Rías Baixas, con el único rompepiernas de la jornada ya en las piernas y 83 km hasta Santiago en el contador.
Mañana —la Etapa 23, Redondela a Pontevedra, ~20 km— el Camino bordea la Ría de Vigo, pasa por las ostras de Arcade, asciende al Monte do Cruceiro y desciende hasta la Isla das Esculturas del río Lérez, en la primera gran ciudad del Camino Portugués en Galicia: la Pontevedra medieval con su casco histórico sin coches, su Basílica de Santa María la Mayor y su plaza de la Leña. Si quieres recorrer estas últimas etapas gallegas con la mochila transferida, los alojamientos reservados y el apoyo logístico de quien conoce cada mojón desde Lisboa hasta el Obradoiro:
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La ostra de Arcade brilla en la concha bajo el viaducto. El Ribeiro en jarro de barro humea en la mesa de la taberna. El mojón de Redondela marca 83 km hasta Santiago. Mañana, la Ría de Vigo y los jardines del Lérez. ¡Buen Camino, peregrino! 🐚
¿Tienes un día extra en Redondela? Estas son las experiencias más valoradas por otros peregrinos:
